sábado, 12 de mayo de 2012
En frente de mi sonrisa
Quizás no nos quepa todo el amor en un beso
y tengas que quedarte a dormir.
Quizás deberíamos acariciarnos
hasta que se nos duerman las manos
y parezcan otros dedos ajenos a los nuestros
aquellos que nos desnudan.
Puede que también deba besar detrás de tus rodillas,
ponerle un nombre al lunar que reina
tu pómulo derecho.
Robarte el aire de un suspiro como si fuera brisa,
la saliva del cielo de tu boca como si fuera whisky,
el sabor dulce de tus pezones como si fuera mío.
Tal vez confunda hambre y fetichismo,
debajo de tus tacones negros,
y como si formaras parte de un pentágrama imposible
toque a ritmo de lengua acordes inolvidables
desde los dedos de tus pies hasta tu vientre.
Serás canción y a la vez protagonista
de esta melodía que acompaña a los gemidos.
Quizás no nos quepa todo este frío en un abrazo
y busquemos más calor debajo de la ropa.
Probablemente debamos arder
ahora que entre los dos
sumamos un infierno.
Y hacer el amor pero follando,
follar hasta que nos salga el amor
por las comisuras de los labios
y tengamos que lamernos la boca,
el uno al otro,
para conocer el verdadero sabor de la felicidad.
Entrar en ti como entra el sol enamorado por la persiana
a dibujar galaxias sobre tu espalda desnuda.
Saborear las estrellas eternas de tus pechos,
atar tus manos suaves a mis bruscos sueños,
lamer tu vulva hasta buscar mi asfixia.
Serás tan puta, tan puta,
que solo podré pagarte con mi vida.
Y quizás amor no nos quepa ni la muerte
en este modo tan nuestro de existirnos.
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