viernes, 30 de abril de 2010
un viernes que parecía domingo
Deseé haber vivido mi vida
como un ave dentro del viento.
Hoy día, el único sueño que devoro
es el de que finalmente mis entrañas
sean abandonadas bajo la arena siempre caliente
de una lejana playa
convertida en anónima tumba.
¿Tendrá algo que ver que piense esto con que piense sea domingo? Otra tediosa desoladora tarde aburrida de domingo; de calles sin nadie, de periódico con las páginas desordenadas y a medio leer, sin interés por hacer nada, sin nada que llene mi curiosidad, ni los platos sucios ni las migas sobre el mantel, ni el distante eco de pasos provenientes del péndulo del reloj, con su somnolienta invitación a la incomoda modorra de una mano tapando los ojos sentado aun a la mesa.
Al parecer, unos forenses astronómicos han informado de la colisión de un objeto del tamaño de nuestra Luna sobre la gaseosa superficie de Júpiter… Una teoría anterior, indican estos sabios, es la de que nuestro satélite fue también fruto del choque entre una primitiva y desprevenida Tierra y otro planeta que desquiciado tras peder su orbita viajaba por el espacio rugiendo como un camión de 16 ruedas directo a la inmolación contra el Sol…
“…He deseado (o sólo he soñado?) haber vivido mi vida
como un ave dentro del viento…
…¿Del tamaño de nuestra Luna contra Júpiter?…
…Hoy día el único sueño que me consuela
es el de que mis entrañas…”
Curioso!…del tamaño de la Luna!…
lunes, 26 de abril de 2010
asi nomas
Voy a juntar todo lo que te quiero
y lo voy a elevar al cuadrado
luego lo multiplicaré por mil
y el resultado se lo dare de comer
a las palomas.
Desde que te fuiste
nadie les lleva pedacitos de queque
a las siete de la tarde.
Ayer llovió
y tu no estabas,
te lo perdiste.
Yo en la ventana imaginando una caida,
mirando charcos que parecían océanos,
casi me tiro de cabeza
pero recordé a tiempo
que no se nadar sin ti.
Casi me ahogo en una lágrima.
Tampoco planchar la ropa,
ni combinar los colores,
a la lavadora cuando huyes
le crecen nuevos botones
y he dejado de afeitarme.
A Rita no le importa.
Si, se llama Rita aunque habla mucho,
nunca me responde
no a estos ojos der matar rinocerontes,
no a estas retinas agotadas de dibujarte,
no a esta mirada huérfana de nosotros.
Me queda un cigarro encendido
y tu foto de carnet
si lo apago en tu boca
ya no tendré donde besarte.
¿ Donde mierda habré puesto el cenicero?
Rita, ¿y el cenicero?
riete de mi cuando te eche de menos
sábado, 24 de abril de 2010
al hombre puzzle
Estoy tan triste,
no esa tristeza habitual que me invade,
a ver como explicarte:
"Ayer miré a los ojos a la muerte
y los tenía mas bonitos que los tuyos"
Algo así.
Que fría la chica de tu contestador automático
no sabe nada de necesidades,
a ella solo le importa la cobertura
y la nuestra se la tragan los fantasmas.
¿Sabías que los fantasmas no tienen nombres,
que solo son iniciales?
Yo solo quería oirte decir algo
sobre habitaciones libres
en algún hotel de plutón.
O perdóname,
o te quiero solamente a ti,
o te estoy esperando todavía tonto,
o algo de eso que suelen decirse
las personas que se aman de verdad.
Es curioso que en el amor
duelan más los silencios que los insultos.
Y estaba tan triste,
no esa tristeza habitual que me invade,
a ver como explicarte:
"Me siento a ver el mar desde el paseo
y solo veo un charco que se mueve"
Algo así.
Ahora vuelas, alto,
casi te veo perderte en el horizonte,
cada vez más lejos.
Más inálcanzable,
más platónica.
A mí, al hombre puzzle,
sólo me queda mirarte desde abajo
mientras poco a poco me ire pegando los trocitos.
A ver si los encuentro.
no esa tristeza habitual que me invade,
a ver como explicarte:
"Ayer miré a los ojos a la muerte
y los tenía mas bonitos que los tuyos"
Algo así.
Que fría la chica de tu contestador automático
no sabe nada de necesidades,
a ella solo le importa la cobertura
y la nuestra se la tragan los fantasmas.
¿Sabías que los fantasmas no tienen nombres,
que solo son iniciales?
Yo solo quería oirte decir algo
sobre habitaciones libres
en algún hotel de plutón.
O perdóname,
o te quiero solamente a ti,
o te estoy esperando todavía tonto,
o algo de eso que suelen decirse
las personas que se aman de verdad.
Es curioso que en el amor
duelan más los silencios que los insultos.
Y estaba tan triste,
no esa tristeza habitual que me invade,
a ver como explicarte:
"Me siento a ver el mar desde el paseo
y solo veo un charco que se mueve"
Algo así.
Ahora vuelas, alto,
casi te veo perderte en el horizonte,
cada vez más lejos.
Más inálcanzable,
más platónica.
A mí, al hombre puzzle,
sólo me queda mirarte desde abajo
mientras poco a poco me ire pegando los trocitos.
A ver si los encuentro.
viernes, 23 de abril de 2010
Mala suerte en el amor, buena suerte en el juego
El caso es que se ha ido, me ha cambiado como a un cromo por otro, lo cual ha conseguido que como un absurdo ególatra me pusiera a releer mis escritos. Exactamente cuando iba por el tercero lo he mandado todo a la mierda y he decidido escribir prosa.
¿Hay alguna mujer a la que le gusten los prosistas? No tengo vocación pero me alquilo como una puta y por una decena de besos al día prometo hacerla el personaje principal de todo lo que salga de esta cabecita mía.
Ella se colocó sus botas altas, las que compró en patronato imitación de una conocidísima e impronunciable marca y escaleras abajo le puso melodía a su "hasta nunca". Ni siquiera esperó a que lloviera.
Todas las despedidas son una mierda pero sin lluvia ya es humillante, un atentado al romanticismo y no es que yo me considere un tipo romántico pero respeto las pautas del amor, sus normas y estoy completamente seguro que en el libro de sus reglas en la número xxxx hay una que dice:
- Cualquier despedida que duela deberá de ser con lluvia.Bajo multa de un invierno infinito.
Siempre que me siento como un perro abandonado mi madre se asoma a mi memoria, ninguna madre tiene la menor idea de pololas, la mía sería sin lugar a dudas la suegra imperfecta y presume de haber acertado siempre con mis "ex", lo cual es cierto pero teniendo en cuenta que todas resultaron un desastre su mérito tampoco es tanto.
A ella solo le viene bien la "Loreto" la hija de la pescadera que es una mezcla entre un hámster y un león marino pero claro tiene sus razones y es que además de ser muy amiga de su familia todos los fines de semana habría pescado gratis en casa. Y eso le gana a unas buenas tetas o un par de piernas decentes sin atisbos de duda, de dudas para ella claro porque lo que es a mí, no me apetece nada una relación con pefume a lenguado. Ni creo que a la Loreto le interesara un tipo abandonado que le dijera que era más bonita que las rosas de abril, por qué como el amor también la mentira tiene sus reglas y la primera y más importante es ser creíble.
Cuando mi madre me vio entrar por la puerta con una docena de dulces sin levantar apenas la vista del chaleco que estaba haciendo para la vecina de una amiga que su prima iba a tener un bebé dijo con ese tono suyo de superioridad:
- Ha tardado menos de lo que esperaba en dejarte-
Supongo que para una madre la cara de un hijo es como un mapa y dependiendo de cada expresión que contenga el rostro ella es capaz de adivinar el estado, Yo debía tener cara de abandonado, de desahuciado, de exiliado, de desterrado del paraiso.
- Si es que nunca me haces caso, si una sola vez de tu vida prestaras atención a mis consejos, tú vida sería color de rosa y bla bla bla.....ya te dije que esa chica no te convenía bla bla bla.....que nadie se pone guapa para el resto del mundo si no esta presente su hombre y bla bla bla...con lo bien que te iría con la Loreto....
- Mamá no empieces. Reproché.
- Ni no empieces ni nada, si es que pareces tonto hijo, pareces tonto bla bla bla..................
Ya se sabe eso del refrán mala suerte en el amor, buena suerte en el juego, así que tuve la maravillosa idea de hacer un "EXPERTO" con las ex mujeres de mi vida con la inestimable ayuda de mi madre.
El primer partido era el colo-colo v/s la union, decidí que el colo fuera ingrid por aquello de su impresionante delantera y Anahi tendría que conformarse con ser La union.
- ¿Cual me hubiera venido mejor Ingrid o Anahi mamá?
- Vaya dos, es como preguntar ¿qué prefieres el infierno o ir a misa de ocho con el cura tato que es el demonio y no dice más que estupideces. El cura tato si que era un buen cura pero a este solo le faltan los cuernos y la cola vaya bicho.
Y tú AnaHI esa es por el estilo todo el santo día enseñando el escote y aún sabiendo que yo tenía alergia al perfume ese de pendón barato que se echaba y cuando venía a casa la mala pécora se ponía el doble. Haber si se queda allí en Francia y no la permiten más entrar en Chile. Y la otra, como era
- Ingrid mamá - le recordé
- Si eso Ingrid esa las mataba callando, muy timidita, que parecía no haber roto en su vida un plato pero a la hora de la verdad tenía un puñal en la manga y además era rubia de cuando las Chilenas somos rubias, seguro que tenía una mezcla rara o se pintaba el pelo que es todavía peor, ya sabes lo que opino de las mujeres que se pintan el pelo, no me gustan. ¡Vaya dos!. Terminó exclamando.
Total un empate a cero, una x.
- ¿ Y Jenifer que tal mami o CArolina? Eran las dos muy guapas y....-
- Calla anda calla, muy guapas dice, si la Carolina se pintaba como una puerta, las mujeres que se maquillan tanto no son de fiar, tienen crisis de identidad, no quieren ser ellas, se disfrazan.
-¿Te he contado lo que pasó a tu tío Carlos?
- Salio una noche y con la oscuridad de la discoteca y la chica con la que se fue toda pintada pues a la mañana siguiente tenía el culo roto, "Carlos culo roto" le llamaban en el barrio.
Y la Jenifer, es que eres tonto, si tenía hasta un hijo, tu querías hacerme abuela sin llegar a meterla ay dios mío del gran poder haz que este niño me haga caso de una vez o hazlo más inteligente al menos.
Lo cierto es que sí, Jenifer no era un gran partido.Total otra x.
- ¿ Y Natalia o Camila?
- Natalia esa si que era una buena chica..
- Pero si tú me dijiste que....
- ¿ Y desde cuando me has hecho caso eh? Al menos daba los buenos días y me hablaba de usted y vestía decentemente pero claro esa a ti no te gustaba y la Camila una chica de veinte y tantos años con el pelo corto, eso no tiene ni pies ni cabeza, cuando yo tenía veinte años tenía el pelo por el culo, tú haz visto las fotos de la caja de galletas, espera que te las voy a enseñar. Sugirió.
- No mamá que si las he visto, déjalas para otro momento. Protesté.
- Tú es que a lo mejor te piensas que yo nací así, yo tenía un tipo que tu padre no me dejaba salir de casa igualito que las muchachas de ahora, menudos están hechas.
Natalia era una gran mujer,ahí mi madre tenia razón pero a ver como decirlo sin ofenderla, digamos que demasiado pasiva.
- ¿ Quieres ir al cine o vamos por chelas?
- Lo que tú quieras cariño.
- ¿ Prefieres cenar pasta o carne?
-Lo que tú quieras cariño
- ¿Te lo como o me la chupas?
-Lo que tú quieras cariño.
Para un hombre machista era todo un sueño hecho realidad pero yo que aunque no me considero feminista si tengo grandes influencias hacía la sumisión y si no me dan caña de vez en cuando me evaporo.
- ¿Y Paloma o gabriela?- Insistí.
Pero si GAbriela era casi tu prima, que querías que te salieran los niños con retraso, a veces pienso que tu padre en realidad era mi primo porque tú desde luego no has salido muy listo-
- ¿ paloma? ¿Quién es Paloma?-
- La balnquita grandota esa que estudiaba diseño en la utem- Le dije.
- Ah que tocaba contigo y todo, demasiado moderna no me gusta.
El caso es que al cuarto partido me quedé sin mujeres que proponer y yo que quería acabar el experto
La realidad es que la tarde de domingo no fue tan mal,hacía mucho tiempo que no pasaba la tarde con mi madre y al final llovió y ella se comió media docena de dulces y antes de irme me dio una decena de besos por eso esta prosa se la dedico a ella.
el experto...bueno el experto un desastre pero es que mi vida amorosa también lo es y ya se sabe:
Mala suerte en el amor ....Refran de mierda.
¿Hay alguna mujer a la que le gusten los prosistas? No tengo vocación pero me alquilo como una puta y por una decena de besos al día prometo hacerla el personaje principal de todo lo que salga de esta cabecita mía.
Ella se colocó sus botas altas, las que compró en patronato imitación de una conocidísima e impronunciable marca y escaleras abajo le puso melodía a su "hasta nunca". Ni siquiera esperó a que lloviera.
Todas las despedidas son una mierda pero sin lluvia ya es humillante, un atentado al romanticismo y no es que yo me considere un tipo romántico pero respeto las pautas del amor, sus normas y estoy completamente seguro que en el libro de sus reglas en la número xxxx hay una que dice:
- Cualquier despedida que duela deberá de ser con lluvia.Bajo multa de un invierno infinito.
Siempre que me siento como un perro abandonado mi madre se asoma a mi memoria, ninguna madre tiene la menor idea de pololas, la mía sería sin lugar a dudas la suegra imperfecta y presume de haber acertado siempre con mis "ex", lo cual es cierto pero teniendo en cuenta que todas resultaron un desastre su mérito tampoco es tanto.
A ella solo le viene bien la "Loreto" la hija de la pescadera que es una mezcla entre un hámster y un león marino pero claro tiene sus razones y es que además de ser muy amiga de su familia todos los fines de semana habría pescado gratis en casa. Y eso le gana a unas buenas tetas o un par de piernas decentes sin atisbos de duda, de dudas para ella claro porque lo que es a mí, no me apetece nada una relación con pefume a lenguado. Ni creo que a la Loreto le interesara un tipo abandonado que le dijera que era más bonita que las rosas de abril, por qué como el amor también la mentira tiene sus reglas y la primera y más importante es ser creíble.
Cuando mi madre me vio entrar por la puerta con una docena de dulces sin levantar apenas la vista del chaleco que estaba haciendo para la vecina de una amiga que su prima iba a tener un bebé dijo con ese tono suyo de superioridad:
- Ha tardado menos de lo que esperaba en dejarte-
Supongo que para una madre la cara de un hijo es como un mapa y dependiendo de cada expresión que contenga el rostro ella es capaz de adivinar el estado, Yo debía tener cara de abandonado, de desahuciado, de exiliado, de desterrado del paraiso.
- Si es que nunca me haces caso, si una sola vez de tu vida prestaras atención a mis consejos, tú vida sería color de rosa y bla bla bla.....ya te dije que esa chica no te convenía bla bla bla.....que nadie se pone guapa para el resto del mundo si no esta presente su hombre y bla bla bla...con lo bien que te iría con la Loreto....
- Mamá no empieces. Reproché.
- Ni no empieces ni nada, si es que pareces tonto hijo, pareces tonto bla bla bla..................
Ya se sabe eso del refrán mala suerte en el amor, buena suerte en el juego, así que tuve la maravillosa idea de hacer un "EXPERTO" con las ex mujeres de mi vida con la inestimable ayuda de mi madre.
El primer partido era el colo-colo v/s la union, decidí que el colo fuera ingrid por aquello de su impresionante delantera y Anahi tendría que conformarse con ser La union.
- ¿Cual me hubiera venido mejor Ingrid o Anahi mamá?
- Vaya dos, es como preguntar ¿qué prefieres el infierno o ir a misa de ocho con el cura tato que es el demonio y no dice más que estupideces. El cura tato si que era un buen cura pero a este solo le faltan los cuernos y la cola vaya bicho.
Y tú AnaHI esa es por el estilo todo el santo día enseñando el escote y aún sabiendo que yo tenía alergia al perfume ese de pendón barato que se echaba y cuando venía a casa la mala pécora se ponía el doble. Haber si se queda allí en Francia y no la permiten más entrar en Chile. Y la otra, como era
- Ingrid mamá - le recordé
- Si eso Ingrid esa las mataba callando, muy timidita, que parecía no haber roto en su vida un plato pero a la hora de la verdad tenía un puñal en la manga y además era rubia de cuando las Chilenas somos rubias, seguro que tenía una mezcla rara o se pintaba el pelo que es todavía peor, ya sabes lo que opino de las mujeres que se pintan el pelo, no me gustan. ¡Vaya dos!. Terminó exclamando.
Total un empate a cero, una x.
- ¿ Y Jenifer que tal mami o CArolina? Eran las dos muy guapas y....-
- Calla anda calla, muy guapas dice, si la Carolina se pintaba como una puerta, las mujeres que se maquillan tanto no son de fiar, tienen crisis de identidad, no quieren ser ellas, se disfrazan.
-¿Te he contado lo que pasó a tu tío Carlos?
- Salio una noche y con la oscuridad de la discoteca y la chica con la que se fue toda pintada pues a la mañana siguiente tenía el culo roto, "Carlos culo roto" le llamaban en el barrio.
Y la Jenifer, es que eres tonto, si tenía hasta un hijo, tu querías hacerme abuela sin llegar a meterla ay dios mío del gran poder haz que este niño me haga caso de una vez o hazlo más inteligente al menos.
Lo cierto es que sí, Jenifer no era un gran partido.Total otra x.
- ¿ Y Natalia o Camila?
- Natalia esa si que era una buena chica..
- Pero si tú me dijiste que....
- ¿ Y desde cuando me has hecho caso eh? Al menos daba los buenos días y me hablaba de usted y vestía decentemente pero claro esa a ti no te gustaba y la Camila una chica de veinte y tantos años con el pelo corto, eso no tiene ni pies ni cabeza, cuando yo tenía veinte años tenía el pelo por el culo, tú haz visto las fotos de la caja de galletas, espera que te las voy a enseñar. Sugirió.
- No mamá que si las he visto, déjalas para otro momento. Protesté.
- Tú es que a lo mejor te piensas que yo nací así, yo tenía un tipo que tu padre no me dejaba salir de casa igualito que las muchachas de ahora, menudos están hechas.
Natalia era una gran mujer,ahí mi madre tenia razón pero a ver como decirlo sin ofenderla, digamos que demasiado pasiva.
- ¿ Quieres ir al cine o vamos por chelas?
- Lo que tú quieras cariño.
- ¿ Prefieres cenar pasta o carne?
-Lo que tú quieras cariño
- ¿Te lo como o me la chupas?
-Lo que tú quieras cariño.
Para un hombre machista era todo un sueño hecho realidad pero yo que aunque no me considero feminista si tengo grandes influencias hacía la sumisión y si no me dan caña de vez en cuando me evaporo.
- ¿Y Paloma o gabriela?- Insistí.
Pero si GAbriela era casi tu prima, que querías que te salieran los niños con retraso, a veces pienso que tu padre en realidad era mi primo porque tú desde luego no has salido muy listo-
- ¿ paloma? ¿Quién es Paloma?-
- La balnquita grandota esa que estudiaba diseño en la utem- Le dije.
- Ah que tocaba contigo y todo, demasiado moderna no me gusta.
El caso es que al cuarto partido me quedé sin mujeres que proponer y yo que quería acabar el experto
La realidad es que la tarde de domingo no fue tan mal,hacía mucho tiempo que no pasaba la tarde con mi madre y al final llovió y ella se comió media docena de dulces y antes de irme me dio una decena de besos por eso esta prosa se la dedico a ella.
el experto...bueno el experto un desastre pero es que mi vida amorosa también lo es y ya se sabe:
Mala suerte en el amor ....Refran de mierda.
miércoles, 21 de abril de 2010
Por eso te quiero
Porque es cuando te ríes cuando el mundo
me parece un lugar habitable
y es cuando bostezas cuando el sueño
no me recuerda a una muerte momentánea.
Y es que he visto en el blanco de tus ojos
los anocheceres mas hermosos de mi vida,
por eso te quiero.
Y porque cuando hablo contigo
se pone en huelga el reloj de mi muñeca.
Que ya no sé que hacer con las manos
cuando a tu piel le da por inventarse
otros atajos que llevan a tu nombre,
que mis dedos tropiezan en la calle curva de tu escote
y caen cuesta abajo por la avenida de tu ombligo
y se hospedan mis ojos en los miradores de tu pubis
a observar el mediterráneo a orillas de tus muslos
esperando que una ola generosa
me arrastre como a un pez hacía a tu vida.
Porque es cuando respiras cuando el aire
se enamora locamente de tu boca
y es cuando hablas cuando el silencio
se hace multiorgásmico al romperse.
Y es que he contemplado en el desnudo de tu espalda
el hombre que quiero ser en los espejos
y en las simétricas huellas de tu pies
el único destino que me importa.
Por eso te quiero.
Y porque cada vez que dices mi nombre
ya no reniego ni un segundo de mi.
PARA MARIEL...
me parece un lugar habitable
y es cuando bostezas cuando el sueño
no me recuerda a una muerte momentánea.
Y es que he visto en el blanco de tus ojos
los anocheceres mas hermosos de mi vida,
por eso te quiero.
Y porque cuando hablo contigo
se pone en huelga el reloj de mi muñeca.
Que ya no sé que hacer con las manos
cuando a tu piel le da por inventarse
otros atajos que llevan a tu nombre,
que mis dedos tropiezan en la calle curva de tu escote
y caen cuesta abajo por la avenida de tu ombligo
y se hospedan mis ojos en los miradores de tu pubis
a observar el mediterráneo a orillas de tus muslos
esperando que una ola generosa
me arrastre como a un pez hacía a tu vida.
Porque es cuando respiras cuando el aire
se enamora locamente de tu boca
y es cuando hablas cuando el silencio
se hace multiorgásmico al romperse.
Y es que he contemplado en el desnudo de tu espalda
el hombre que quiero ser en los espejos
y en las simétricas huellas de tu pies
el único destino que me importa.
Por eso te quiero.
Y porque cada vez que dices mi nombre
ya no reniego ni un segundo de mi.
PARA MARIEL...
martes, 20 de abril de 2010
Daltonismo
Ojalá lo que escribo fuera un arma
porque si lo fuera
yo siempre tendría dos versos en la recámara
para decirle lo mucho que la quiero.
Porque yo la quiero mucho incluso cuando no la quiero tanto.
Como ayer por ejemplo que puso esa mueca
de no estar de acuerdo con nada
en lo que yo estuviera involucrado,
luego se le infló el pecho
con el aire más afortunado de la habitación
y maldijo todas las casualidades de mi vida,
empezando por ella.
La más grande.
Aquella tarde que llovía tanto
y ella bajo un balcón
esperando que una nube se enamorara de ella.
Pero la única nube que pasó fui yo
con un paraguas rosa.
No hay nada más absurdo en este mundo
que un hombre con un paraguas rosa bajo una tormenta.
o almenos eso creo.
Pero claro ella no sabe que yo el rosa lo veo celeste
y el celeste azul
y el azul, azul, o eso creo
y a ella preciosa.
La más preciosa,
en todos los colores.
Ahora va hacia la cocina,
lleva el pelo recogido como a mi me gusta
y grita
jjshihsddodjsipwpsssss
Algo así.
Supongo que debo haber dejado algo abierto,
algo que no sea mi corazón claro,
porque aquella tarde de lluvia ella se quedó la llave
y la tiene guardada en aquellos calsones naranjos
que al final resultaron ser rojos
que le regalé después del undécimo beso con lengua.
Yo sé que en el fondo me quiere,
porque las mujeres que quieren de verdad,
lo hacen así a tirones
y te hacen el amor con las entrañas
y te muerden en la espalda
porque tienen hambre
y te respiran dentro de la boca
y te hacen café por la mañana
con pan, aceite y besos
y zumo de caricias con la lengua
y después del almuerzo
siempre hay algo que sabe a vainilla,
su piel se eriza y sus diminutos vellos
juegan a hacerme cosquillas por dentro del estómago.
Y sé que me quiere porque cuando vemos el mar,
siempre me agarra la mano con fuerza
y hace planes que sólo puede hacer una mujer enamorada
y me convierte en el principal partícipe de ellos.
Incluso con un paraguas rosa.
Ahora se acerca hasta el sofá
con esa sonrisa de princesa del suburbio
descruza las piernas lentamente
y todo el salón desaparece,
sólo está ella y yo
y sus piernas abiertas
y un bus amarillo cruzando por sus muslos
y shakira bailando en tanga en una baldosa
y la luna incrustada en el techo
y el sol en sus labios,
en los seis
y un hombre que desconozco con la boca abierta
y la lluvia
y su pelo mojado
y un nube enorme
y un paraguas rosa
y este escrito
y todo le cabe en la boca
y se lo traga.
Sobretodo a mí.
para... mmmm... no para nadie aun no existe esta chica
porque si lo fuera
yo siempre tendría dos versos en la recámara
para decirle lo mucho que la quiero.
Porque yo la quiero mucho incluso cuando no la quiero tanto.
Como ayer por ejemplo que puso esa mueca
de no estar de acuerdo con nada
en lo que yo estuviera involucrado,
luego se le infló el pecho
con el aire más afortunado de la habitación
y maldijo todas las casualidades de mi vida,
empezando por ella.
La más grande.
Aquella tarde que llovía tanto
y ella bajo un balcón
esperando que una nube se enamorara de ella.
Pero la única nube que pasó fui yo
con un paraguas rosa.
No hay nada más absurdo en este mundo
que un hombre con un paraguas rosa bajo una tormenta.
o almenos eso creo.
Pero claro ella no sabe que yo el rosa lo veo celeste
y el celeste azul
y el azul, azul, o eso creo
y a ella preciosa.
La más preciosa,
en todos los colores.
Ahora va hacia la cocina,
lleva el pelo recogido como a mi me gusta
y grita
jjshihsddodjsipwpsssss
Algo así.
Supongo que debo haber dejado algo abierto,
algo que no sea mi corazón claro,
porque aquella tarde de lluvia ella se quedó la llave
y la tiene guardada en aquellos calsones naranjos
que al final resultaron ser rojos
que le regalé después del undécimo beso con lengua.
Yo sé que en el fondo me quiere,
porque las mujeres que quieren de verdad,
lo hacen así a tirones
y te hacen el amor con las entrañas
y te muerden en la espalda
porque tienen hambre
y te respiran dentro de la boca
y te hacen café por la mañana
con pan, aceite y besos
y zumo de caricias con la lengua
y después del almuerzo
siempre hay algo que sabe a vainilla,
su piel se eriza y sus diminutos vellos
juegan a hacerme cosquillas por dentro del estómago.
Y sé que me quiere porque cuando vemos el mar,
siempre me agarra la mano con fuerza
y hace planes que sólo puede hacer una mujer enamorada
y me convierte en el principal partícipe de ellos.
Incluso con un paraguas rosa.
Ahora se acerca hasta el sofá
con esa sonrisa de princesa del suburbio
descruza las piernas lentamente
y todo el salón desaparece,
sólo está ella y yo
y sus piernas abiertas
y un bus amarillo cruzando por sus muslos
y shakira bailando en tanga en una baldosa
y la luna incrustada en el techo
y el sol en sus labios,
en los seis
y un hombre que desconozco con la boca abierta
y la lluvia
y su pelo mojado
y un nube enorme
y un paraguas rosa
y este escrito
y todo le cabe en la boca
y se lo traga.
Sobretodo a mí.
para... mmmm... no para nadie aun no existe esta chica
lunes, 19 de abril de 2010
Ahora sé que debí haberte advertido
de que mi visión de los días venideros
es como la memoria de un muerto
y que tan sólo soy real cuando me contemplas dormido
sentada al borde de la cama,
haciéndote esas mismas sonámbulas preguntas
que los trenes que pasan bajo tu ventana
jamás te respondieron.
Es entonces cuando puedes acariciar al trueno lejano
de mi pesada respiración, y calentarte con las cenizas
aún humeantes del rescoldo en que he acabado.
Debí haberte contado que antes de visitar el tuyo
hubo otras mujeres cuyos sexos debían pensar
ser el centro del universo, y cuyas líneas esnifé
hasta borrarlas como la droga de la esperanza
de encontrar un tesoro sin mapa,
dejando exhaustas todas mis edades
y vacías de contenido las palabras “para siempre”.
Pedir con indiferencia que ya nada nos confunda,
cuando la vida ha sido aceptar un dulce error tras otro,
es buscar una excusa valida para no culparnos por todo
o que justifique la autodestrucción.
Maravillosos desaciertos que perseguí
con la meticulosidad de un caprichoso,
con la serenidad de una carcajada,
con la prudencia de un despilfarrador.
De nada sirve pedir cuentas porque haya vuelto a llegar tarde
otra noche y que no me preguntes de donde
cuando ya nadie puede cubrir nuestras deudas ni dar un peso
por lo que vayamos a sacar del bazar de este último encuentro.
de que mi visión de los días venideros
es como la memoria de un muerto
y que tan sólo soy real cuando me contemplas dormido
sentada al borde de la cama,
haciéndote esas mismas sonámbulas preguntas
que los trenes que pasan bajo tu ventana
jamás te respondieron.
Es entonces cuando puedes acariciar al trueno lejano
de mi pesada respiración, y calentarte con las cenizas
aún humeantes del rescoldo en que he acabado.
Debí haberte contado que antes de visitar el tuyo
hubo otras mujeres cuyos sexos debían pensar
ser el centro del universo, y cuyas líneas esnifé
hasta borrarlas como la droga de la esperanza
de encontrar un tesoro sin mapa,
dejando exhaustas todas mis edades
y vacías de contenido las palabras “para siempre”.
Pedir con indiferencia que ya nada nos confunda,
cuando la vida ha sido aceptar un dulce error tras otro,
es buscar una excusa valida para no culparnos por todo
o que justifique la autodestrucción.
Maravillosos desaciertos que perseguí
con la meticulosidad de un caprichoso,
con la serenidad de una carcajada,
con la prudencia de un despilfarrador.
De nada sirve pedir cuentas porque haya vuelto a llegar tarde
otra noche y que no me preguntes de donde
cuando ya nadie puede cubrir nuestras deudas ni dar un peso
por lo que vayamos a sacar del bazar de este último encuentro.
"Empiezo a estar celosa de Mariel"
Ella me dijo:
"Empiezo a estar celosa de Mariel"
Y la entiendo porque todas las letrras son de Mariel,
incluso la r de mas.
o sea si me tengo que arrodillar ante alguien
......mmmmm..... ya me entiendes.
La última vez que la escuché
me dijo tres frases en francés y colgó
a mi sólo me gustaba su frances cuando no hablaba.
Echo tanto de menos sus posdatas
y aquello que le brillaba en la boca cuando echaba el humo
y la A de anónimo en su nuca
y mi lengua borrándosela
y sus manos
y sus pies
y su "andate a la mierda que quiero estar sola"
La echo de menos.
Cada vez que pienso en ella maldigo la poesía
y los puntos suspensivos que parecían sus lunares
en una carrera de cien metros contra un jamaicano
y las palabras llanas, y las agudas,
las esdrújulas no que le gustaban tanto.
Y odio cada verso y cada estrofa,
insulto todas las vocales menos las de su nombre,
hago bolas de papel que se parecen a sus tetas
con los últimos sonetos que me salen al hablar.
Por que escribo algo cadavez que pienso en ella,
por eso la odio.
Y blasfemo contra las comillas
y meto en un paréntesis la palabra puta
mira:
(PUTA)
Y te la dedico.
Sin cariño.
Y grito que te odio tanto como a la palabra amor
y todas las metáforas de este mundo huyen
y se te posan en la piel.
Porque tú si que eres un poema
y no este intento inútil de ignorarte.
Aullo contra ti hasta que mi voz deja de ser mía
y me la roba el viento.
loca para de enviar sms ya se que estas leyendo esto
me carga que seas tan egoista...
"Empiezo a estar celosa de Mariel"
Y la entiendo porque todas las letrras son de Mariel,
incluso la r de mas.
o sea si me tengo que arrodillar ante alguien
......mmmmm..... ya me entiendes.
La última vez que la escuché
me dijo tres frases en francés y colgó
a mi sólo me gustaba su frances cuando no hablaba.
Echo tanto de menos sus posdatas
y aquello que le brillaba en la boca cuando echaba el humo
y la A de anónimo en su nuca
y mi lengua borrándosela
y sus manos
y sus pies
y su "andate a la mierda que quiero estar sola"
La echo de menos.
Cada vez que pienso en ella maldigo la poesía
y los puntos suspensivos que parecían sus lunares
en una carrera de cien metros contra un jamaicano
y las palabras llanas, y las agudas,
las esdrújulas no que le gustaban tanto.
Y odio cada verso y cada estrofa,
insulto todas las vocales menos las de su nombre,
hago bolas de papel que se parecen a sus tetas
con los últimos sonetos que me salen al hablar.
Por que escribo algo cadavez que pienso en ella,
por eso la odio.
Y blasfemo contra las comillas
y meto en un paréntesis la palabra puta
mira:
(PUTA)
Y te la dedico.
Sin cariño.
Y grito que te odio tanto como a la palabra amor
y todas las metáforas de este mundo huyen
y se te posan en la piel.
Porque tú si que eres un poema
y no este intento inútil de ignorarte.
Aullo contra ti hasta que mi voz deja de ser mía
y me la roba el viento.
loca para de enviar sms ya se que estas leyendo esto
me carga que seas tan egoista...
domingo, 18 de abril de 2010
como joyas ensimismadas brillando en la oscuridad...
Es de noche y contemplo las luces de la ciudad
como joyas ensimismadas brillando en la oscuridad.
Te presiento a mi lado sin ganas de decir nada,
como si estuvieras al fondo de una habitación
envuelta por tinieblas y se presagiara una derrota.
Enciendes un cigarro y te muerdes una uña.
Hay en tu silencio un pellizco que me obliga a pensar
que te has quedado hambrienta de algo.
Después de que haya pasado ese instante de ardor
que me hizo conducir mi noche fuera de las calles
mientras tú no dejabas quieto el cierre de mi pantalon
ni de decirme cosas que me hacían cosquilla al oído,
nos hemos quedado mudos contemplandonos lejanos
como estrellas apretadas en el firmamento
las luces de la ciudad,
como joyas codiciosas brillando en la oscuridad.
riete de mi cuando te eche de menos...
pd si lees esto escuchando SHOW de Beth Gibbons
lo entenderas
como joyas ensimismadas brillando en la oscuridad.
Te presiento a mi lado sin ganas de decir nada,
como si estuvieras al fondo de una habitación
envuelta por tinieblas y se presagiara una derrota.
Enciendes un cigarro y te muerdes una uña.
Hay en tu silencio un pellizco que me obliga a pensar
que te has quedado hambrienta de algo.
Después de que haya pasado ese instante de ardor
que me hizo conducir mi noche fuera de las calles
mientras tú no dejabas quieto el cierre de mi pantalon
ni de decirme cosas que me hacían cosquilla al oído,
nos hemos quedado mudos contemplandonos lejanos
como estrellas apretadas en el firmamento
las luces de la ciudad,
como joyas codiciosas brillando en la oscuridad.
riete de mi cuando te eche de menos...
pd si lees esto escuchando SHOW de Beth Gibbons
lo entenderas
wet dreams
Le levanto la falda,
a veces la música me la pone dura,
la canción de los gemidos es mi preferida,
ah..ah...ahah...ahahaha..
nunca gime como una puta.
La mujer que no te engaña en la intensidad de sus gemidos
jamás lo hará en la profundidad de sus palabras.
a veces la música me la pone dura,
la canción de los gemidos es mi preferida,
ah..ah...ahah...ahahaha..
nunca gime como una puta.
La mujer que no te engaña en la intensidad de sus gemidos
jamás lo hará en la profundidad de sus palabras.
decia mi abuelo...
Luego cuando de su boca estallan doce mil libélulas
y ella se dobla como una gimnasta coreana
yo me chupo los dedos y bajo lentamente con mi lengua
a buscar los peces de colores que le habitan en su vulva.
Es oceánica, lo prometo,
tiene dos delfines voladores en los pechos
Flip y Flop se llaman,
Flip es más cálido, más grande, más mio.
Flop es celoso por eso ahora lo lamo hasta que brilla
luego ella la sirena de los desiertos de mi alma
me coge la cabeza y otra vez
me invita a ver el mar pero a la inversa,
de dentro hacia fuera.
- Hazme el amor como si no me quisieras- me repite.
La quiero tanto que a veces no se como hacerlo.
De una acrobacia se me sube encima,
me lame, me muerde, me traga,
dibuja un mapa con sus uñas
donde todas las direcciones acaban en su piel.
Me enseña que el placer tiene su nombre,
que el deseo se apellida como ella
y que el clima carece de importancia
porque cuando a ella se le antoja llueve.
Como ahora.
Relampaguea, truena y vuelve el sol,
la beso hasta que su boca lo eclipsa todo
y se va apagando
....ahhhhhhh
ah ah ah
poco a poco ah ah
se acaban los acordes...ah
hasta desfallecer sobre mi cama.
Luego cuando de su boca estallan doce mil libélulas
y ella se dobla como una gimnasta coreana
yo me chupo los dedos y bajo lentamente con mi lengua
a buscar los peces de colores que le habitan en su vulva.
Es oceánica, lo prometo,
tiene dos delfines voladores en los pechos
Flip y Flop se llaman,
Flip es más cálido, más grande, más mio.
Flop es celoso por eso ahora lo lamo hasta que brilla
luego ella la sirena de los desiertos de mi alma
me coge la cabeza y otra vez
me invita a ver el mar pero a la inversa,
de dentro hacia fuera.
- Hazme el amor como si no me quisieras- me repite.
La quiero tanto que a veces no se como hacerlo.
De una acrobacia se me sube encima,
me lame, me muerde, me traga,
dibuja un mapa con sus uñas
donde todas las direcciones acaban en su piel.
Me enseña que el placer tiene su nombre,
que el deseo se apellida como ella
y que el clima carece de importancia
porque cuando a ella se le antoja llueve.
Como ahora.
Relampaguea, truena y vuelve el sol,
la beso hasta que su boca lo eclipsa todo
y se va apagando
....ahhhhhhh
ah ah ah
poco a poco ah ah
se acaban los acordes...ah
hasta desfallecer sobre mi cama.
Para Mariel…
sábado, 17 de abril de 2010
lluvia
No ha dejado de llover toda la tarde,
escribo tu nombre en el cristal empañado,
ya no sé a que huele la lluvia,
desde que te tuve cerca
no sé a que huelen las cosas que no huelen a ti.
A veces me pregunto si me muero,
¿ Qué harás con los besos que me debes?
¿ Los pondrás en fila de a uno y los castigarás
con una huelga indefinida de tus apetecibles labios?
¿ O se lo regalarás al primer seudopoeta que hable bien de tu trasero?
Es Fácil hablar bien de tu trasero.
Plutónico,
amazónico,
caótico,
hipnótico,
pletórico
insólito,
ilícito,
indómito,
único.
Tu trasero es esdrújulo cariño
con acento en mi lengua si lo pienso.
No ha dejado de llover en toda la tarde,
estas nubes sin formas no aprenden a echarte de menos,
desde que mi mar te acarició los muslos
todo este sur se quiere hacer de agua.
Y yo sin ti me muero de sed
y el único cielo húmedo que me apetece
es el de tu boca.
"Que todos los días me muero un poquito más sin ti"
si lo piensas todo es real en ese verso,
que estoy exactamente en el mismo lugar donde lo dejamos,
con un cigarro en la boca y un poleron a rayas,
con la mueca de los domingos
y los zapatos de hacer equilibrios sin agarrarme de tu mano,
a mitad de camino entre el te quiero demasiado
y el no quiero hacerte daño,
esperando una pisada de tus minúsculos pies,
para colocar la mía justo en frente
y ver como nuestras huellas se hacen el amor
sin cambiar el rumbo.
No ha dejado de llover en toda la tarde
y la lluvia sin ti ya no me parece hermosa,
lo único bello es tu nombre en el cristal
y mucho me temo que en la próxima tormenta
va a desaparecer del todo.
escribo tu nombre en el cristal empañado,
ya no sé a que huele la lluvia,
desde que te tuve cerca
no sé a que huelen las cosas que no huelen a ti.
A veces me pregunto si me muero,
¿ Qué harás con los besos que me debes?
¿ Los pondrás en fila de a uno y los castigarás
con una huelga indefinida de tus apetecibles labios?
¿ O se lo regalarás al primer seudopoeta que hable bien de tu trasero?
Es Fácil hablar bien de tu trasero.
Plutónico,
amazónico,
caótico,
hipnótico,
pletórico
insólito,
ilícito,
indómito,
único.
Tu trasero es esdrújulo cariño
con acento en mi lengua si lo pienso.
No ha dejado de llover en toda la tarde,
estas nubes sin formas no aprenden a echarte de menos,
desde que mi mar te acarició los muslos
todo este sur se quiere hacer de agua.
Y yo sin ti me muero de sed
y el único cielo húmedo que me apetece
es el de tu boca.
"Que todos los días me muero un poquito más sin ti"
si lo piensas todo es real en ese verso,
que estoy exactamente en el mismo lugar donde lo dejamos,
con un cigarro en la boca y un poleron a rayas,
con la mueca de los domingos
y los zapatos de hacer equilibrios sin agarrarme de tu mano,
a mitad de camino entre el te quiero demasiado
y el no quiero hacerte daño,
esperando una pisada de tus minúsculos pies,
para colocar la mía justo en frente
y ver como nuestras huellas se hacen el amor
sin cambiar el rumbo.
No ha dejado de llover en toda la tarde
y la lluvia sin ti ya no me parece hermosa,
lo único bello es tu nombre en el cristal
y mucho me temo que en la próxima tormenta
va a desaparecer del todo.
jueves, 15 de abril de 2010
nada te hizo justicia
Si la luz del bar en que te conocí
no hizo justicia a tus bonitos ojos,
el brillo de tu sonrisa
recorrió mis venas
como el nervioso aleteo
de una mariposa
atrapada en el liquido oro
de mi vaso de whisky.
Si la luz de aquella habitación
donde tubimos sexo por primera vez
tampoco hizo justicia a tu cuerpo,
la punta de mis dedos lo perfilaron
sin agotarse de recorrer
tus pechos y tus pezones,
de abrirse paso a tientas por tus costados
y tu penetrable vientre,
y el sabor de tu lengua en mi boca
hizo el milagro de que lo sórdido
se convirtiera en un bello éxtasis
de dos cuerpos tiernamente acariciados.
He de reconocer que los ojos
con los que te mire desde el principio
tampoco te hicieron justicia,
ni las bonitas palabras ni las promesas
le correspondían a esa cara de ángel
pero con corazón de demonio.
Lo que algunos insisten en llamar ceguera
se trata tan solo de falta de luz.
También las más bellas flores
cuando se pudren huelen mal.
Eso hace que uno descubra al final tarde,
solo en mitad de la noche y de la calle desierta,
sin encontrar un taxi y sin dinero en los bolsillos
para volver a casa o entrar en el ultimo bar,
con ese incompleto sentimiento de orgullo
de que me quiten lo bailado,
que las bonitas caras de ángel
suelen ocultar el corazón de un demonio.
para la chica con la que me encontre anoche
en aquella plaza de santa isabel
miércoles, 14 de abril de 2010
princesa
En el barrio donde vivo dios es ateo
pero eso a ella le importa una mierda.
Mi atleta preferida sortea charcos
en calles sin nombre,
subida en esos vertiginosos tacones
con los que cualquier fetichista como yo
pediría que su desnudo
siempre fuera incompleto.
Y dobla las esquinas sin despeinarse
donde animales vestidos de hombre
te venden cápsulas para ver gnomos azules.
Observa sin pupilas como hombres casados
practican en portales el deporte extremo
de follar sin condón y sin recuerdos
con putas de países que no existen.
Y en todos los semáforos a mi princesa
le tocan con la bocina de los autos
la canción de "Te estamos follando mentalmente"
Hasta el muñeco del paso de peatones
se gira sobre si mismo como una lagartija
para verle la marca de los jeens.
Le da de comer a las palomas de la plaza,
acaricia a los gatos callejeros
ofrece los buenos días a los mendigos de la aceras
que un vez al día sueñan que su vida
aún puede oler a primavera eterna.
La reina de mi vida patea la ciudad.
cambiándole el paisaje a los bordillos,
reflejándose en las vitrinas de las tiendas
donde maniquíes con principio de anorexia
sufren el complejo de la carne.
Mi niña llega a casa con esa sonrisa imposible,
con el pelo suelto y el aliento de fresa,
con esa voz de que todo allá a fuera esta en orden,
con la ropa recién planchada
y sin un solo rasguño.
Y me besa como solo sabe besar una mujer
a la que le baila el mundo en las manos
y pegada a mi cuerpo me dice que me quiere.
Porque en mi barrio dios es ateo
pero ella todos los días de mi vida
me hace algún milagro.
se me ha vuelto a parar... el reloj
Tengo mi sonrisa en tu sonrisa
y es hermoso sonreír si me sonrìes
los ojos de par en par abiertos
como de ver aviones estrellándose
al otro lado del cristal.
Tengo los pulmones deshinchados
de tanto suspirar cuando pienso en ti
y cicatrices de jugar a la escalada
por las laderas ingobernables de tu espalda.
Tengo una erección que se asemeja
a la torre de pisa en rebeldía
y una vértebra que cruje cada vez
que te nombro en voz alta y no apareces.
Una canción que habla de ti junto al ombligo,
esperando los acordes de tus dedos,
una rebelión de mariposas en la garganta
enamoradas de lo profundo de tu boca.
Tengo ahora un alma que no es mía,
cincuenta y siete lunares a tu nombre,
una voz que habla en tu idioma sin palabras
y este corazón como un reloj,
tic tac tic tac tic tac
a las "M"
tic
en punto
tac
de tu noche.
para mariel
y es hermoso sonreír si me sonrìes
los ojos de par en par abiertos
como de ver aviones estrellándose
al otro lado del cristal.
Tengo los pulmones deshinchados
de tanto suspirar cuando pienso en ti
y cicatrices de jugar a la escalada
por las laderas ingobernables de tu espalda.
Tengo una erección que se asemeja
a la torre de pisa en rebeldía
y una vértebra que cruje cada vez
que te nombro en voz alta y no apareces.
Una canción que habla de ti junto al ombligo,
esperando los acordes de tus dedos,
una rebelión de mariposas en la garganta
enamoradas de lo profundo de tu boca.
Tengo ahora un alma que no es mía,
cincuenta y siete lunares a tu nombre,
una voz que habla en tu idioma sin palabras
y este corazón como un reloj,
tic tac tic tac tic tac
a las "M"
tic
en punto
tac
de tu noche.
para mariel
lunes, 12 de abril de 2010
Ella (segunda parte)
Al siguiente día el mar estaba excitado, había olas enormes
y estallaban contra las piedras del dique como queriendo arrastrarlas a tierra
firme, incluso las gaviotas habituales usuarias de este inmenso charco de agua
salada habían abandonado el lugar.
- Soy yo quién lo pongo así. Dijo una vocecita justo detrás de mi oreja.
Allí estaba ella fiel a su cita, también se había traído la sonrisa puesta de casa y el pelo recogido con dos pinches rojos a ambos lados de la cabeza, estaba aún más hermosa que el día anterior.
- Ayer también estabas y sin embargo el mar estaba sereno. Reproché en un tono suave pero burlesco.
- Ayer no llevaba esta falda. Dijo pasándose los dedos desde donde empezaba la tela hasta donde se acababa.
Era lo suficientemente larga para no verle nada y lo arrogantemente corta como para querer verle todo.
- ¿Ves la espuma? Eyacula en mi presencia. Dijo a la vez que se sentaba al borde del banco de hormigón donde yo estaba sentado.
No sabía bien calificar su aroma, olía como huelen esas cosas que uno al cocinarlas solo piensa en comer, en engullir, en tragar, en una especie de canibalismo que no aceptaba tregua ni generosidad.
- Hoy te toca a ti invitarme a fumar. Le sugerí intentando escapar de su perfume corporal.
- Lo siento no fumo. Dijo.
Yo puse una mueca extraña mirándola fijamente a la boca.
- Lo dejé ayer y tú deberías hacer lo mismo. Me dijo en un tono que parecía más una orden que un consejo.
- Para dejarlo necesito un vicio más poderoso. Afirmé.
Fue entonces cuando ella me besó, así de golpe, como un elefante entrando en un paseo público, como un tren llevándose por delante una bicicleta, como el mar contra las rocas, de existir la virginidad oral, yo la perdí aquella mañana, su lengua de frambuesa me traspasó la garganta, corrió hasta mis pulmones y golpeó mi corazón con la punta.
Luego se apartó, sonrió como sólo puede sonreír una mujer a la que el universo le brota de los pies y se alejó lentamente de mi boca.
Ando balanceándose en un columpio imaginario, no hubo una sola losa que no hubiera querido sostener su peso en aquel instante, sus piernas estaban doradas como si el sol en lugar de entrar en su piel, simplemente la acariciara y aquellas botitas de tacón clack, clack, clack, en aquel momento fue la mejor canción de mi vida.
Antes de doblar la esquina metió la mano en su bolso sacó un cigarro de la cajetilla que sostenía en las manos y lo partió dejándolo caer entre sus dedos, luego guiño un ojo y se marchó.
Me quedé allí sentado viendo como el mar se calmaba, las olas disminuían hasta quedarse en un mínimo sube y baja que apenas se podía distinguir en el agua y una bandada de gaviotas decoraban el cielo con un torpe pero hermoso aleteo.
Con un beso temblándome en la boca y esa sensación de flotar que tienen los hombres cuando una mujer pasa por su vida me tumbé sobre la arena y en un ataque de romanticismo yo y el mar hicimos las paces con los ojos.
- Soy yo quién lo pongo así. Dijo una vocecita justo detrás de mi oreja.
Allí estaba ella fiel a su cita, también se había traído la sonrisa puesta de casa y el pelo recogido con dos pinches rojos a ambos lados de la cabeza, estaba aún más hermosa que el día anterior.
- Ayer también estabas y sin embargo el mar estaba sereno. Reproché en un tono suave pero burlesco.
- Ayer no llevaba esta falda. Dijo pasándose los dedos desde donde empezaba la tela hasta donde se acababa.
Era lo suficientemente larga para no verle nada y lo arrogantemente corta como para querer verle todo.
- ¿Ves la espuma? Eyacula en mi presencia. Dijo a la vez que se sentaba al borde del banco de hormigón donde yo estaba sentado.
No sabía bien calificar su aroma, olía como huelen esas cosas que uno al cocinarlas solo piensa en comer, en engullir, en tragar, en una especie de canibalismo que no aceptaba tregua ni generosidad.
- Hoy te toca a ti invitarme a fumar. Le sugerí intentando escapar de su perfume corporal.
- Lo siento no fumo. Dijo.
Yo puse una mueca extraña mirándola fijamente a la boca.
- Lo dejé ayer y tú deberías hacer lo mismo. Me dijo en un tono que parecía más una orden que un consejo.
- Para dejarlo necesito un vicio más poderoso. Afirmé.
Fue entonces cuando ella me besó, así de golpe, como un elefante entrando en un paseo público, como un tren llevándose por delante una bicicleta, como el mar contra las rocas, de existir la virginidad oral, yo la perdí aquella mañana, su lengua de frambuesa me traspasó la garganta, corrió hasta mis pulmones y golpeó mi corazón con la punta.
Luego se apartó, sonrió como sólo puede sonreír una mujer a la que el universo le brota de los pies y se alejó lentamente de mi boca.
Ando balanceándose en un columpio imaginario, no hubo una sola losa que no hubiera querido sostener su peso en aquel instante, sus piernas estaban doradas como si el sol en lugar de entrar en su piel, simplemente la acariciara y aquellas botitas de tacón clack, clack, clack, en aquel momento fue la mejor canción de mi vida.
Antes de doblar la esquina metió la mano en su bolso sacó un cigarro de la cajetilla que sostenía en las manos y lo partió dejándolo caer entre sus dedos, luego guiño un ojo y se marchó.
Me quedé allí sentado viendo como el mar se calmaba, las olas disminuían hasta quedarse en un mínimo sube y baja que apenas se podía distinguir en el agua y una bandada de gaviotas decoraban el cielo con un torpe pero hermoso aleteo.
Con un beso temblándome en la boca y esa sensación de flotar que tienen los hombres cuando una mujer pasa por su vida me tumbé sobre la arena y en un ataque de romanticismo yo y el mar hicimos las paces con los ojos.
Para Mariel
domingo, 11 de abril de 2010
Ella
Confieso que la primera vez que la vi pasó totalmente
desapercibida para mis ojos, yo hablaba por teléfono con un amigo que lo habían
mandado a trabajar a Temuco, ella se me acercó suavemente por detrás y dándome
un toquecito en el hombro me pidió un cigarro.
Le di el cigarro sin apenas ponerle atención y ella me regaló su sonrisa, empate justo pensé y seguí con aquella conversación.
Quién me iba a decir a mí, que no demasiado tiempo después esa maldita sonrisa me tuviera aquí, en un puente de la carretera principal, un día soleado de abril a las tres de la tarde pensando en saltar veinte metros abajo de este lugar con vistas al infierno.
Para un enamorado con vocación al suicidio vivir en un primero suena a chiste, yo soy capaz de saltar pero no tengo ganas de cortarme las venas, o de pegarme un tiro en la cabeza, ni de asfixiarme con una bolsa de plástico, o ahorcarme de una viga, tampoco beber veneno mezclado con el ron. De saltar sí.
Además pienso que es la muerte más estética de todas.
De las pocas cosas que me retienen a buscar la pirueta más aeróbica y mortal de mi vida es el margen de error entre la muerte y el coma, no se me ocurre nada más espantoso que quedarme vegetal, si lo hiciera al menos me gustaría ser algo así como un girasol, es mi flor preferida.
A ella le gustaban las caléndulas, los tulipanes y una extraña flor de nombre casi impronunciable que habita solamente en algunos sitios estratégicos de America del sur, odiaba las rosas.
- Las rosas son las flores de las mujeres cornudas- Eso decía.
De todos modos en el tiempo que estuvimos juntos yo jamás le regalé flores, sólo una vez, una tarde en el campo le ofrecí una margarita mientras estábamos tumbados al sol, ella la cogió y las deshojo con ese infantilismo que atesoraba jugando al me quiere no me quiere con sus pétalos, el dios de las plantas me hizo un favor aquella vez y salió que sí, porque ella hubiera creído mil veces antes a una flor que a mi palabra.
- Los poetas mienten y cuando dicen la verdad, su poesía es una mierda-
Esa era otra de sus frases preferidas.
Ella entró en mi vida de golpe, PUUUUUUMMMM, estaba con mi ex novia observándola, ella estaba relajada aquella mañana, cuando hablo de mi ex novia me refiero al mar, la amaré siempre a pesar de todo.
De nuevo de la nada apareció ella, sin hacer ruido ya la tenía en mi espalda, dando el mismo toquecito que el día anterior.
- ¿Me das fuego?- Preguntó con esa vocecita de niña mimada.
-¿Y que será mañana? ayer un cigarro, hoy fuego........Dije con sorna.
- Mañana un beso. Dijo con una seguridad aplastante.
Noté esa descolocación que sienten los hombres cuando una mujer le come una pieza, suspiré largamente sin que apenas se notara hasta conseguir que las neuronas volvieran cada una a su sitio. Mire sus labios finos los de arriba y gruesos los de abajo, con un brillo especial, rojizos, los más rojizos que había visto en la vida.
- ¿Y no se puede alterar el orden de tus peticiones? Pregunté con las palabras rebuscadas para dejar mi honor lingüístico lo más alto posible.
- Lo siento. Contestó. He seguido esta estrategia tan bien, que deje el encendedor en casa y si quieres que te sea sincera del todo ahora mismo quiero más un cigarro que tu boca.
No pude evitar sonreír, era jaque mate, le alcancé el encendedor que aún tenía en las manos y vi como le daba una profunda fumada al cigarrillo.
- Gracias- Dijo. Devolviéndome el encendedor.
- Es para ti le dije, te lo has ganado.
Sonrió de nuevo, era preciosa, no me había dado cuenta de lo guapa que era hasta ese preciso momento que se dio la vuelta y comenzó a alejarse de mí, con sus zapatos planos y una chaqueta negra larga que le tapaba el trasero.
- Estaré aquí mañana a la misma hora- Le dije en voz alta.
Ella se volvió como si fuera una actriz de cine, se echó el pelo hacía al otro lado en el acto más erótico que se puede conseguir hacer con
el cabello y dijo segura de si misma.
- Lo sé.
Le di el cigarro sin apenas ponerle atención y ella me regaló su sonrisa, empate justo pensé y seguí con aquella conversación.
Quién me iba a decir a mí, que no demasiado tiempo después esa maldita sonrisa me tuviera aquí, en un puente de la carretera principal, un día soleado de abril a las tres de la tarde pensando en saltar veinte metros abajo de este lugar con vistas al infierno.
Para un enamorado con vocación al suicidio vivir en un primero suena a chiste, yo soy capaz de saltar pero no tengo ganas de cortarme las venas, o de pegarme un tiro en la cabeza, ni de asfixiarme con una bolsa de plástico, o ahorcarme de una viga, tampoco beber veneno mezclado con el ron. De saltar sí.
Además pienso que es la muerte más estética de todas.
De las pocas cosas que me retienen a buscar la pirueta más aeróbica y mortal de mi vida es el margen de error entre la muerte y el coma, no se me ocurre nada más espantoso que quedarme vegetal, si lo hiciera al menos me gustaría ser algo así como un girasol, es mi flor preferida.
A ella le gustaban las caléndulas, los tulipanes y una extraña flor de nombre casi impronunciable que habita solamente en algunos sitios estratégicos de America del sur, odiaba las rosas.
- Las rosas son las flores de las mujeres cornudas- Eso decía.
De todos modos en el tiempo que estuvimos juntos yo jamás le regalé flores, sólo una vez, una tarde en el campo le ofrecí una margarita mientras estábamos tumbados al sol, ella la cogió y las deshojo con ese infantilismo que atesoraba jugando al me quiere no me quiere con sus pétalos, el dios de las plantas me hizo un favor aquella vez y salió que sí, porque ella hubiera creído mil veces antes a una flor que a mi palabra.
- Los poetas mienten y cuando dicen la verdad, su poesía es una mierda-
Esa era otra de sus frases preferidas.
Ella entró en mi vida de golpe, PUUUUUUMMMM, estaba con mi ex novia observándola, ella estaba relajada aquella mañana, cuando hablo de mi ex novia me refiero al mar, la amaré siempre a pesar de todo.
De nuevo de la nada apareció ella, sin hacer ruido ya la tenía en mi espalda, dando el mismo toquecito que el día anterior.
- ¿Me das fuego?- Preguntó con esa vocecita de niña mimada.
-¿Y que será mañana? ayer un cigarro, hoy fuego........Dije con sorna.
- Mañana un beso. Dijo con una seguridad aplastante.
Noté esa descolocación que sienten los hombres cuando una mujer le come una pieza, suspiré largamente sin que apenas se notara hasta conseguir que las neuronas volvieran cada una a su sitio. Mire sus labios finos los de arriba y gruesos los de abajo, con un brillo especial, rojizos, los más rojizos que había visto en la vida.
- ¿Y no se puede alterar el orden de tus peticiones? Pregunté con las palabras rebuscadas para dejar mi honor lingüístico lo más alto posible.
- Lo siento. Contestó. He seguido esta estrategia tan bien, que deje el encendedor en casa y si quieres que te sea sincera del todo ahora mismo quiero más un cigarro que tu boca.
No pude evitar sonreír, era jaque mate, le alcancé el encendedor que aún tenía en las manos y vi como le daba una profunda fumada al cigarrillo.
- Gracias- Dijo. Devolviéndome el encendedor.
- Es para ti le dije, te lo has ganado.
Sonrió de nuevo, era preciosa, no me había dado cuenta de lo guapa que era hasta ese preciso momento que se dio la vuelta y comenzó a alejarse de mí, con sus zapatos planos y una chaqueta negra larga que le tapaba el trasero.
- Estaré aquí mañana a la misma hora- Le dije en voz alta.
Ella se volvió como si fuera una actriz de cine, se echó el pelo hacía al otro lado en el acto más erótico que se puede conseguir hacer con
el cabello y dijo segura de si misma.
- Lo sé.
Para Mariel
te dije que pienso en ti todo el dia ?
sábado, 10 de abril de 2010
justo despues de drogarme
Voy a escribir de lo triste que te pones cuando sonrío,
de los penes imaginarios que te comes
en ascensores que nunca bajan.
Voy a hablar de tu madre soñando con el divorcio,
de tu hermana pequeña bebiendo vodka barato en el parque,
de tu padre borracho durmiendo en la escalera.
De mi amigo a ciento sesenta por una carretera secundaria,
de todas esas muertes que me sobran los domingos,
de que nunca seas la actriz principal
del velatorio de la calle de mi alma.
Voy a soñar despierto con romper un matrimonio,
con perseguirte por centros comerciales
y hacerte malabares en la vulva
en un probador de ropa.
Voy a cambiarme de sexo si te haces lesbiana,
a doblar al tailandés todos los te amo
que le he dicho a otras mujeres pensando en ti
y tatuármelos en la espalda
para que me leas sin evitar la mirada
cuando me comienzo a sonrojar.
Voy a tener un hijo, o dos , o tres,
a contratar nodrisas colombianas con las tetas grandes
para poder tener erecciones después de los sesenta.
Tendré depresiones y cicatrices en la muñeca
y una enfermedad terminal
de tanto fumar mientras te espero.
Me jugaré el reloj en una partida de póker clandestina
perderé a conciencia para no saber las horas
en las que te echo de menos.
Me follaré a la dama de picas mientras le cuento,
que la verdadera suerte era tenerte cada noche
y que nuestros pies hicieran el amor bajo las sábanas.
Voy a beber en bares donde la pasión
dura quince minutos y es fingida.
Voy a mentir, a odiar, a drogarme,
a buscarme para encontrarme y para volverme a perder,
a reír, a llorar, a maldecirte,
pero sobretodo voy a olvidar,
a olvidar
que no olvido
que no puedo olvidarte.
de los penes imaginarios que te comes
en ascensores que nunca bajan.
Voy a hablar de tu madre soñando con el divorcio,
de tu hermana pequeña bebiendo vodka barato en el parque,
de tu padre borracho durmiendo en la escalera.
De mi amigo a ciento sesenta por una carretera secundaria,
de todas esas muertes que me sobran los domingos,
de que nunca seas la actriz principal
del velatorio de la calle de mi alma.
Voy a soñar despierto con romper un matrimonio,
con perseguirte por centros comerciales
y hacerte malabares en la vulva
en un probador de ropa.
Voy a cambiarme de sexo si te haces lesbiana,
a doblar al tailandés todos los te amo
que le he dicho a otras mujeres pensando en ti
y tatuármelos en la espalda
para que me leas sin evitar la mirada
cuando me comienzo a sonrojar.
Voy a tener un hijo, o dos , o tres,
a contratar nodrisas colombianas con las tetas grandes
para poder tener erecciones después de los sesenta.
Tendré depresiones y cicatrices en la muñeca
y una enfermedad terminal
de tanto fumar mientras te espero.
Me jugaré el reloj en una partida de póker clandestina
perderé a conciencia para no saber las horas
en las que te echo de menos.
Me follaré a la dama de picas mientras le cuento,
que la verdadera suerte era tenerte cada noche
y que nuestros pies hicieran el amor bajo las sábanas.
Voy a beber en bares donde la pasión
dura quince minutos y es fingida.
Voy a mentir, a odiar, a drogarme,
a buscarme para encontrarme y para volverme a perder,
a reír, a llorar, a maldecirte,
pero sobretodo voy a olvidar,
a olvidar
que no olvido
que no puedo olvidarte.
viernes, 9 de abril de 2010
Debí haberme quedado a tu lado y evitar que te convirtieras en victima de ti misma.
Aun hoy, cuando tu mano ya sólo quema la mía,
cuando tu sexo es incapaz de sostener mi mirada,
noto como si mi palabra continuase
pesando más que todas tus falsas promesas.
Quizá, porque como siempre me reconociste
te quise más que tu a mi
y porque pese a los rumores de sordidez acerca de ti
hice los oídos sordos de quien se cree tan puro
como para convencerte de que me siguieras
caminando sobre las aguas.
Un sinsentido como querer arar en el viento.
En cambio, ahora no me cabe la menor duda
acerca de cual será tu destino.
Únicamente falta saber la distancia que recorrerás antes
de que te encuentren como llegaste al mundo
tirada en alguna cuneta o zanja, con la cara metida en el barro,
dentro de un contenedor de basuras
en el que por contra no cabrían todas tus miserias.
Ese día al reconocerte en la foto de algún diario
estrangulare sus hojas como el que no quiso aceptar
que no existe mayor monstruo
que quien es capaz de sacar lo peor de otra persona.
Para cara de ángel, corazón de demonio.
¿que sera de ti?
jueves, 8 de abril de 2010
Ahora que no recuerdo tu mirada
Al principio pensé que eran de papel.
Ahora que no recuerdo tu mirada
ni me pesa tu cuerpo,
conservo la extraña sensación de que tus labios
eran los de una leprosa.
Sin darnos cuenta, empeñados por compartir rutinas,
nos habíamos convertido en dos amantes tiñosos
frotando nuestra piel contra la del otro
con la misma desesperación en carne viva
del que busca sin encontrar,
y sin embargo, alimenta la esperanza
de ver algún día convertido al otro
en lo que nunca fue ni será...
Lo malo fueron las noches que derroche
hasta que descubrí que mi alma era mi pasaporte,
mi salvoconducto saber que quería ser feliz.
Tus suspiros sobre mis mejillas empaparon
de un frío aliento que enredaba en mis sienes
la intranquilidad de oír dentro de mí un gemido
que quería huir de estar preso bajo tu cuerpo,
como si sospechara que la enorme distancia
de quedarse a tu lado era alejarse del calor del sol,
de seguir un camino, de hallar
en algún momento la paz.
Ahora que no recuerdo tu mirada
ni me pesa tu cuerpo,
conservo la extraña sensación de que tus labios
eran los de una leprosa.
Sin darnos cuenta, empeñados por compartir rutinas,
nos habíamos convertido en dos amantes tiñosos
frotando nuestra piel contra la del otro
con la misma desesperación en carne viva
del que busca sin encontrar,
y sin embargo, alimenta la esperanza
de ver algún día convertido al otro
en lo que nunca fue ni será...
Lo malo fueron las noches que derroche
hasta que descubrí que mi alma era mi pasaporte,
mi salvoconducto saber que quería ser feliz.
Tus suspiros sobre mis mejillas empaparon
de un frío aliento que enredaba en mis sienes
la intranquilidad de oír dentro de mí un gemido
que quería huir de estar preso bajo tu cuerpo,
como si sospechara que la enorme distancia
de quedarse a tu lado era alejarse del calor del sol,
de seguir un camino, de hallar
en algún momento la paz.
miércoles, 7 de abril de 2010
sueños
el peligro del atajo que acabamos de tomar,
mientras yo sigo con el pie a fondo sobre el acelerador
sabedor de que tarde o temprano
la tierra se va a terminar y acabare flotando en el mar.
Cuanto más viejo me hago más miedo le tengo a enamorarme.
Hacerte el amor es como una misión
de dar interminables vueltas alrededor del sol.
Tus caricias parecen arañar mis entrañas
extrayéndome sin dolor lo enfermo de mi alma,
el aliento de tu boca detenido frente a la mía
segrega retador una fría saliva
en comparación con la incandescencia de nuestros cuerpos.
Me despierto en sueños
empapado en lo que pienso es mi sudor
y descubro que es mi semen;
mi semen derrochado y el que elaboro
aun retenido golpeando mis parpados cerrados,
deslumbrados por la blancura de este latir;
y descubro también que no es ahora mi corazón
el que tiene a mi sexo atrapado nuevamente en sus manos,
cuando me vuelvo a encontrar entre tus insaciables piernas
empujando la cascada de mí fluido
como un geiser dentro de una burbuja de jabón
dispuesta a alcanzar las nubes.
No se de que estas hecha, si eres tierra o mar,
solo que te siento como el magma de un volcán
brillando rojizo en tus ojos, que me miran entre sorprendidos
y extasiados, solícitos de más acción, suplicantes
y déspotas para que nunca pare.
para la chica con la que sueño
la misma que escribió la frase del final
Mariel
martes, 6 de abril de 2010
tutifruti
Hace unos días se me acercó Rocío, traía las botas altas de
hacer esa música solo comparada a la lluvia sobre los tejados y esas medias
negras de lana de no pasar frío.
Rocío es peligrosa, las mujeres que saben lo que quieren siempre lo son, venía a decir Fonollosa en un poema algo asi:
"Quiero una mujer que cuando me mire vea a un hombre"
Rocío no sabía nada de hombres, ni de cúantas mentiras piadosas se suelen contar después de los orgasmos, Rocío solo sabía que las tetas le habían crecido a demasiada velocidad y que los hombres todos, ya no la miraban como antes.
No sé en que colegio aprendió a hacerse nudos en el pelo con el dedo índice, mientras te posaba los ojos como quién mira una nube, ni sé quién le mostró a descruzar las piernas de esa manera tan lejana a la inocencia, ni porque sus calzones nunca eran blancos y su lengua siempre era roja.
Se colocó cerca de mi boca, masticaba chicle, todo olía a tutifruti, el mundo olía a tutifruti, que bello sería -pensé- que Rocío lo contaminara todo con su aliento.
- ¿Sabes? - Me dijo- Ayer cumplí dieciocho años, ya puedes observarme sin sentirte culpable-
Luego pasó por mi lado como una ola de frío, con esa sonrisa que usan los que siempre están acostumbrados a ganar.
Mientras la calle torcida comenzaba a tragársela yo la seguí con la vista, hasta que se difuminó del todo.
Y el mundo volvió a oler a mundo y yo, no me sentí mejor.
Rocío es peligrosa, las mujeres que saben lo que quieren siempre lo son, venía a decir Fonollosa en un poema algo asi:
"Quiero una mujer que cuando me mire vea a un hombre"
Rocío no sabía nada de hombres, ni de cúantas mentiras piadosas se suelen contar después de los orgasmos, Rocío solo sabía que las tetas le habían crecido a demasiada velocidad y que los hombres todos, ya no la miraban como antes.
No sé en que colegio aprendió a hacerse nudos en el pelo con el dedo índice, mientras te posaba los ojos como quién mira una nube, ni sé quién le mostró a descruzar las piernas de esa manera tan lejana a la inocencia, ni porque sus calzones nunca eran blancos y su lengua siempre era roja.
Se colocó cerca de mi boca, masticaba chicle, todo olía a tutifruti, el mundo olía a tutifruti, que bello sería -pensé- que Rocío lo contaminara todo con su aliento.
- ¿Sabes? - Me dijo- Ayer cumplí dieciocho años, ya puedes observarme sin sentirte culpable-
Luego pasó por mi lado como una ola de frío, con esa sonrisa que usan los que siempre están acostumbrados a ganar.
Mientras la calle torcida comenzaba a tragársela yo la seguí con la vista, hasta que se difuminó del todo.
Y el mundo volvió a oler a mundo y yo, no me sentí mejor.
domingo, 4 de abril de 2010
otro cafe porfavor
Es rubia.
Tiene un mar en cada ojo
y a la derecha de los labios un lunar
que me recuerda a Groenlandia.
Ojalá me invitara a pasar frío debajo de su pómulo.
Es un espectáculo verla desfilar
con un café en cada mano
desafiando todas las leyes de la física.
- ¿ Lo de siempre señor? -
Pregunta con esa vocecita de princesa Disney.
Yo me limito a asentir con la cabeza.
Debe pensar que soy mudo,
me gustaría decirle que no, que tengo voz,
lo que no tengo son palabras cuando la observo.
Me pregunto cuantos hombres se habrán bebido la penúltima,
por seguir contándole las pecas del escote,
cuantos equilibrios habrán besado el suelo
con su imposible movimiento de cintura.
Ahora es cuando mi corazón hace música con el silencio
y ella se inventa un columpio en cada losa
y se balancea sutilmente por mi pupilas
hasta que otro cigarro se me consume en la boca.
Ajena a mí al otro lado de la barra,
mientras me levanto de un banquillo
donde la polillas hacen de la gula
canciones de desamor,
ella con los mismos dedos
con los que sueño en mi espalda cada noche
se coloca bien el uniforme
y mientras salgo de la cafetería
sin dejar de memorizar todos sus rasgos
el último botón abrochado de su blusa
se despide de mí hasta mañana.
debo decir ke extrañaba tener un espacio en internet
pd mientras escribia esto temblo re fuerte lo usare de excusa para continuar con esto
Tiene un mar en cada ojo
y a la derecha de los labios un lunar
que me recuerda a Groenlandia.
Ojalá me invitara a pasar frío debajo de su pómulo.
Es un espectáculo verla desfilar
con un café en cada mano
desafiando todas las leyes de la física.
- ¿ Lo de siempre señor? -
Pregunta con esa vocecita de princesa Disney.
Yo me limito a asentir con la cabeza.
Debe pensar que soy mudo,
me gustaría decirle que no, que tengo voz,
lo que no tengo son palabras cuando la observo.
Me pregunto cuantos hombres se habrán bebido la penúltima,
por seguir contándole las pecas del escote,
cuantos equilibrios habrán besado el suelo
con su imposible movimiento de cintura.
Ahora es cuando mi corazón hace música con el silencio
y ella se inventa un columpio en cada losa
y se balancea sutilmente por mi pupilas
hasta que otro cigarro se me consume en la boca.
Ajena a mí al otro lado de la barra,
mientras me levanto de un banquillo
donde la polillas hacen de la gula
canciones de desamor,
ella con los mismos dedos
con los que sueño en mi espalda cada noche
se coloca bien el uniforme
y mientras salgo de la cafetería
sin dejar de memorizar todos sus rasgos
el último botón abrochado de su blusa
se despide de mí hasta mañana.
debo decir ke extrañaba tener un espacio en internet
pd mientras escribia esto temblo re fuerte lo usare de excusa para continuar con esto