martes, 31 de diciembre de 2013

Si esto te gusta, sera realmente increíble.

Me da miedo a que llueva
y te mojes
y yo no tenga la culpa.

Creo que lo mejor de todo el silencio de ayer
fue cuando lo rompiste,
tienes música en la risa,
no sé....
¿sabes la canción aquella?

Me sentí él
pero tú no eras ella,
eras mejor,
mejor aún que imaginarte.

Podías vivir en Alaska con ese aspecto
pero te gusta joderme
y ser remotamente alcanzable.

Y luego tu rostro allá,
moviendo la cabeza
y yo sacándote parecidos razonables
sin razón,
de actrices de segunda fila.

Incluso me pareció haberte visto alguna vez
en un anuncio del la tv.

Pero te pareces a ti,
sobretodo a ti y solamente a ti
y es a lo más bello que podías parecerte.

Lanzas un beso que se lo come el humo,
hacía tiempo que no fumaba tanto,
me has quitado un año de mi vida de golpe
y sin embargo observándote
cada vez me siento más viejo.

Eres una contradicción tan perfecta en ti misma
que estoy por llevarme la contraria.

Hoy,
incluso mañana,
que aún no tiene nombre
por más que tu sonrisa de columpio en movimiento
idee algunos de esos absurdos que acaban en diminutivos
y hacen que me avergüence
del hombre estúpido que duerme en mi pecho.

Y pensaba en tu vello púbico
en esta culpa que me persigue
de querer follarte contra la pared de tu habitación
mientras las muñecas de tu baúl de los recuerdos
murmullan unas con otras en lo puta que puedes llegar a ser
aún con ese rostro casi virgen sacado a la fuerza
de una zona geográfica que me queda por inventarme.

Y es que haré un país en mis costillas
que lleve tu nombre.

El que quieras llamarte
y que la bandera sea la ropa de ¿mañana que me pongo?
como si la belleza necesitara decoraciones de tela.

Como si tu desnudo no fuera bastante
para que tiemble el universo
en la palma de tu mano.

Y me voy a la cama sin ti
con la esperanza de que no me quieras nunca,
nunca,
y sigas doliéndome siempre,
siempre,
como ahora,
fuerte,
así,
de este modo.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Para que me oigas con los ojos.

Tenía que haberme hecho el muerto cuando te vi llegar
y no mirarte como miran los pasteles de los escaparates
las señoras con azúcar.

No sé puede ser tan bonita con pantalones cortos
y zapatos de esos que esquivan el ruido en callejones oscuros,
mandaste haciendo la estatua todo el glamour
a una pasarela donde halagan en francés
y mienten con los huesos marcados
y reinventaste de nuevo la moda en una baldosa
orgullosa de sostener tu peso.

Hoy me recuerda la radio que debes
haber abandonado a todos los cantautores a la vez,
que estás llenando esta ciudad
de drogadictos y borrachos
y que ya nunca más querrás ser una canción
a pesar de que la música empieza
cuando tú bailas.

! Y mierdas como bailas!
aunque parezca otra cosa
si cerca se mueven los demás
como animales sin cabeza.

Tienes una trinchera tan ferrea de monosílabos
que ninguna de mis frases logra nunca atravesar
la linea que separa el silencio del diálogo.

Es tan absurdo mover la lengua fuera de tu boca.

Por eso callo,
por eso escribo
desde esta voz sin decibelios
para que me oigas con los ojos.

Y no, no se puede tener tantos argumentos en tan poco espacio,
si fueras una película
habría cubos de palomitas volando por los aires,
refrescos azucarados pringando las butacas
y manos buscando bajo las faldas de la última fila
el significado real de la trama.
De la vida.
Del orgasmo.

Que hasta los guionistas que duermen en mis dedos
darían todas sus ideas al enemigo
por lamerte la vulva
hasta que volviera a pasar el cometa halley
por delante de tus párpados.

Se tambalean los bolígrafos de mi escritorio
cuando pienso en lo que hace el aire con tu pelo
se garabatean los folios de metáforas
si diviso mentalmente
como se te pega la ropa a la piel.

Tienes a todo tu armario
enamorado de tu aroma.

Y al mío masturbándose en tu ausencia.

Deberías saber que no es casualidad
que suba la marea cuando pisas una orilla,
que se multiplique la espuma de las olas
cuanto más te adentras en el mar
con ese bikini de cine para adultos.

Hay peces fetichistas desde que de un año para otro
por esa maga caprichosa llamada naturaleza
cambiaste el pelo corto por el pelo largo.

Debí hacerme el muerto cuando te vi llegar
en lugar de tartamudear tu nombre
como si me hubiera tragado un eco.

En lugar de colocarte en la agenda
de los amores platónicos
entre esa actriz italiana
que descumple los años
y aquella compañera de pupitre
que me robó la voz cinco años de infancia.

En la cama,
con el corazón contando ovejitas para soñarte
mientras tu boca besa al hombre del saco
en una discoteca con paso de peatones
que rompen los tabiques de mujeres
que no sabrán jamás cual es mi nombre.

Así estoy
sin ti,
despierto,
en plena pesadilla

martes, 24 de diciembre de 2013

Puta, zorra, si te mueres el descanso será mutuo

Supongo que el amor es una cuerda
en la que cada uno tira de un extremo
y al final o te cansas,
o se rompe.

Y supongo también,
porque suponer sigue siendo gratis
que ahora no puedes dormir sin tu cocodrilo de peluche
mientras yo de golpe le descoso los ojos
y los guardo en el bolsillo de las cosas que no encuentro.

Nadie me avisó,
ni me enseñaron en los colegios de los que me echaban,
que el odio es como una planta carnívora
que si la riegas a diario
acaba por devorarte a ti mismo.

Un día cualquiera ella (la planta)
que tiene nombre de perra callejera
porque tú la creaste,
te coge del cuello y te zarandea
y se van cayendo todas aquellas palabras que no te dije
aquel minuto fatídico en la que mi vida y la tuya
decidieron caminar en dirección contraria
al propio destino.

"Puta, zorra, si te mueres el descanso será mutuo"

Y no sientes la frase del todo,
o sí,
o no sabes.

Y te das miedo a ti mismo
mientras el mundo gira ajeno
a estos asesinatos imaginarios.

Quizás debería encarcelar mi memoria
a la sombra de tu culpa.

Me pesan los cadáveres
de los hombres que no he sido contigo
y sin ti me pesa la vida
en millones de toneladas de soledad
sobre los hombros.

Igual que se aprietan las calles a las aceras
se apretaba mi respiración a tu pulso
para latir a la vez,
(música)
aquellas noches en que la cuerda estaba tensa
y conseguir el equilibrio era tan fácil
como hallar felicidad en tu caderas.

Observo la persiana bajada hasta el infierno,
la misma que antes inventaba galaxias
sobre tu piel desnuda,
invadiéndola de luces diminutas
como luciernagas hambrientas
y yo,
cuando ser yo era ser alguien
poniéndole nombres eróticos a las costelaciones
que se formaban en el pliegue de tu pubis
mientras le sonreías a la vida
con toda la boca llena de planetas.

Feliz.
Lo realmente jodido es que solo se sabe de la felicidad
cuando tiempo después te engulle la tristeza.

Como ahora,
que sentado en la terraza
con la única compañía de la nostalgia
riego las plantas
que más tarde o más temprano
decoraran mi tumba.

lunes, 23 de diciembre de 2013

En algún lugar habrá una feliz navidad.

Debes tener los calzones rosas con lacito
y el pubis suave como la nata que decora
algunos yogures de vainilla.

Debe saber a platónico, a imposible, lamerte los tobillos,
a dormir hasta las tantas, la curva de tu espalda.

Debe ser perverso colgarse de tu cabello,
como una película de Marilyn sin Marilyn,
debe olerte el cuello como huelen las sábanas recién lavadas
dos minutos antes del pacto de la carne.

Me bebí la penúltima en un bar de esos
donde las mujeres se cambian el nombre
como los niños los juguetes en los patios del colegio.

Luego anduve calle arriba por avenidas
iluminadas, hasta el insomnio,
al fondo se oían cohetes,
era navidad y sonreír,
un truco de magia.

Sí hay regalos para los niños malos,
lo que no hay son regalos para los niños pobres.

En los contenedores de basura hay comida para media África,
dos perros urgan en la intimidad de la familia Martínez,
son bolsas azules de esas perfumadas,
Toby, así deduzco que se llama el de la mancha negra en el lomo,
nunca había cenado pavo hasta entonces.

Mañana va a amanecer igual para todos,
las hijas tendrán resaca,
las madres, miedo,
un gordo ficticio con barba ficticia
colgará en la percha su disfraz de pedófilo,

Toby moverá la cola con más energía que nunca y el niño que fui mirará por la ventana, por si acaso el mundo se ha parado de repente.

Como en un beso.

Seguramente en París se duplique la venta de postales y abrazarse sea cotidiano y falso como una película de Almodóvar,
y giren las nóminas y el seguro de cesantia
en torno a un árbol mada in china.

Y tú dormirás en una canción de un cantautor borracho, rodeada de peluches que miran a los ojos mientras tus zapatos, a los pies de la cama, recuentan la distancia entre nosotros.

Respirarás ajena a este universo
que he creado para tenerte cerca,
con tu pijama amplio de uvas y manzanas
y unos calzones rosas con lacito,
para atarme bien los sueños a tus manos.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Adios

Supongo que ser infiel debe ser como votar por la derecha.
No lo sé.

Me gustaba pensar que su silencio
era porque su labio de arriba
estaba enamorado de su labio de abajo.
O viceversa.

Pero la realidad es que ya no quería hablarme.

¿Te he contado alguna vez
el miedo que me da
no morirme de repente?

"Desamor mío
si llego tarde a mi próximo cumpleaños
quiero que soples la velas por mí
aunque sea en un suspiro
(De alivio)
Y que me pidas... que me pidas
de deseo"

Supongo que el amor
debe ser como romperle los cristales
al banco que te niega la hipoteca.

Quizás menos romántico, no lo sé.

Querido Blog:

Me estoy desenamorando de todas las mujeres a la vez
y creo que es por su culpa.

Está hecha de retazos
es tan bonita,
que en cualquier momento resulta
que era mentira
Y va a ser jodido coserme por dentro.

Las únicas heridas que jamás son cicatrices
siempre son por causa de alguna mujer
por eso decir su nombre
es como ir a la guerra.
Y perderla.

A retazos, de verdad...
como cuando el cielo está recién pintado
por ángeles borrachos,
o aviones poéticos trazan líneas
que se parecen a su espalda.

- Al próximo eclipse invito yo- Eso dijo.
Luego se sentó en mi cara.

Yo pensaba que la luna era otra cosa
más fría quizás o menos dulce.

¿Cómo explicarle al mundo
que romper las farolas de mi calle
no era un acto de vandalismo,
si no una firme intención de que el ocaso
fuera el preludio de sus muslos?

¿Cómo contarle a mi psicóloga que oscuridad
era sinónimo de orgasmo?
Que respirar era un insulto.

Le crecieron caracolas por el vientre
todo estaba turbio
y una ola del tamaño de mi tristeza
me mojó por dentro.

Era un océano.

De ahí viene este naufragio.
Este nadar contra mí mismo.

Supongo que la soledad, al fin y al cabo,
no es otra cosa que esperarte.

Ahora,
aguardo a la noche medio desnudo,
para que me folle,
hasta dejar preñado el alba de luces
que se parezcan a tus ojos.

Y por un momento,
otra vez,
la vida haga una tregua con mi sombra.
Y te encuentre,
en algún rincón de mi memoria.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Pero tú que vas a saber de vacío

Debería guiñarle el ojo solo a las pelirrojas
y así no parecer que tengo un tic
cuando decoro con mis huellas
estas avenidas del fracaso.

¿Sabías que el vacío interior pesa igual
que si te hubieras comido un elefante?

Lo digo en serio,
pesa mas tu ausencia
que tenerte encima sobre mi pecho desnudo.

Pero tú que vas a saber de vacío
con la boca llena.
(Imagino)

Hace un viento cruel,
de esos que parece que en cualquier momento
va a comenzar a llover ropa tendida.
E intuyo que los pájaros se van a enamorar
de tus calzones
y las nubes del decorado de tus pantys
y la luna del poliéster de tus faldas.

¿Sabías que en el reflejo de un cenicero
se ve un cáncer de pulmón?

Es desde que no me miro en tus ojos
que me hallo enfermedades
que no tengo.

Y otras que no existen.
¿Has oído hablar alguna vez de la almohaditis crónica?

Pues yo la tengo.
Sucede cuando confundes la almohada
con el cuerpo que deseas.

La decepción en las legañas es la almohaditis crónica.

Madre es antónimo de espejo.
- Estás tan guapo hoy hijo mío.

Lo mejor de ser yo eras tú.
Y ahora que tú no me dejas ser yo
ni tú ni yo sabemos lo que soy.

¿Sabías que el ego de un hombre se mide con regla
y a partir de 18 es infinito?

La primera vez que te vi
pensé que eras un dibujo de esos
en los que hay que unir los puntitos
y al trazar la segunda linea
ya estaba enamorado de ti.

Tanto como un diabético de la tarta de cumpleaños de su hermano.
(Suspiros)

Teclear un poema
como si tocaras a piano
la melodía contra al odio.

Tac tac tac
Tac tac tac
Tac tac tac

No funciona nunca pero mis dedos
agradecen danzar justo a la inversa
de lo que dicta mi cerebro.

¿Sabías que es cierto aquello de cuando te mueres
ves tu vida pasar en un minuto?

Yo me he muerto tres veces y todas ellas
has pasado de mí y por mi vida.

Sonaba triste,
como un trompetista a la guitarra,
como un crack en la espalda de una gimnasta vietnamita,
como tu nombre en mi boca.

Sonaba triste tu voz
al otro lado del teléfono.

- Perdona-
Como si una palabra tapara un agujero.

¿Sabías que el amor no se encuentra en la farmacia en cajas de doce?

(Tu que vas a saber si te huele el aliento a mora)
(Supongo)


Le digo a julián.
- Es tan bonita como esa botella-
- ¿La de whisky?- Pregunta.
- La de ron- Contesto.
- ¿Te la pongo?-
- Desnuda por favor.

Y después de la tercera copa
mirando el cielo estrellado en la terraza
desinflo todo mi ego sobre tu cintura imaginaria.

Y luego sigo bebiendo.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Magia (entrada intermedia)

A medio vestir en la terraza, nunca tuve la certeza absoluta de si mirabas el mar o era el mar quien te miraba a ti. Hubo magia aquella semana de hotel y toda la pusiste tú.
 Lo asombroso es no saber donde está el engaño, en que momento se ha metido la paloma dentro del sombrero, en que segundo la carta quedó marcada o la espada se dobla para no atravesar la piel de la señorita de la caja metálica. Contigo había magia pero sin engaño. Lo único que desaparecía del todo era mi orgullo. Contigo para asombrarse bastaba tu presencia.
 ¿ A quien le importaba donde estaba la paloma si tu tenías aquella blusa azul ,que se pegaba a la piel, como si estuviera enamorada del aroma que desprendías? Nadie preguntaría por una carta, ni por toda la baraja si te daba por cruzar las piernas cerrando toda opción de paraíso. Yo era la señorita de la caja metálica y tus parpadeos la espada que no sabía doblarse en el momento oportuno y se me clavaba en el amor cada vez que no me mirabas.
 Hubo magia aquella semana de hotel y toda la pusiste tú. Yo era el espectador atónito. El aplauso sin manos, la boca abierta. Tu la dueña de la canción del verano en un clack, clack, clack, de tus malditos zapatos rojos. Yo el hambre sin apetito si no le ponías mi nombre a los lunares de tu espalda. Tu las ganas de saltar, yo de quedarme. Tu los sueños sin abrir, yo los contigo. Tu el nada por aquí y el nada por allá, yo el todo de los todos por tu boca. Hubo magia aquella semana de hotel y lo mejor de todo es que yo, siempre me sabía los trucos.





...y aun así, no me crees si te digo que te quiero...

Encuentros

Despertar en una cama que no conoces,
en una habitación que no te extraña,
con una mujer que nunca has visto
y sí la has visto,
ni siquiera la recuerdas.
Llamarla por un nombre que no es el suyo
y que ella te responda con adjetivos que descalifican
y seguramente mereces.

Ir al baño vomitar dos veces,
tres,
observar al hombre del espejo
-Te he visto en algún sitio hijo de puta-
El sonríe.

Ella se viste,
tiene el rimmel corriendo una maratón ocular,
no es del todo bonita,
está pálida,
su boca es amplia,
sus labios rosados,
su nariz se asoma al balcón de su barbilla
timidamente,
como con vocación de suicida
pero con pánico.

Le cae el cabello desordenado por la espalda,
es largo,
creo que huele a frutas del bosque,
observo sus axilas desde el baño,
me dan hambre.
Mucha.

Quizás desde esta perspectiva
si está linda.

Y es bonita creo.

Me habla como si me conociera de toda la vida,
-Vístete y lávate la cara
pareces un perro vagabundo- murmulla.

Paso por su lado,
no la miro de cerca,
me dan miedo sus ojos,
me visto,
rápido,
como si tuviera una cita con una italiana
para comer espaguetis con las manos.

En el salón una foto gigante decora la pared,
allí está ella,
radiante,
vestida de blanco sosteniendo
un ramillete de margaritas con dedos prestados
de alguna diva de otra época.

Es lo más bello que han visto mis ojos
en todos estos años.
Estoy seguro.

Al lado el tipo del espejo
enchaquetado,
con el pelo brillante por la gomina
y una sonrisa absurda
como si el mundo fuera un lugar confortable,
distinto a este,
extraño,
mejor.

No me despido,
salgo de aquella casa desconocida pensando
que sí,
que era bonita,
mucho,
demasiado quizás,
y ese hombre,
el del espejo,
debería dar las gracias por su suerte.

lunes, 9 de diciembre de 2013

No te me pierdas que no me encuentro.

A la luna se le ven los calzones.

La noche parece haber sido sacada
de un cuento de esos para asustar a los niños.

He estado todo el día pensando en ti,
sucede que cuando hago malabares con los verbos
siempre se me cae follar debajo de tu ombligo.

Y sinceramente si hay algo que me joda más que tu ausencia
es que escribir poesía en esta parte del mundo
es estar enfermo de sensibilidad crónica.

Y yo escribo poesía por tu culpa.

Todo el maldito día pensando en ti,
de hecho hasta fui a comprar un helado de esos que tanto te gustaban,
a la camarera le olía la piel a coco,
hubiera pagado por lamerle un brazo
y dejar que las tres bolas se derritieran
formando sobre el mantel
la bandera del país ese al que emigraste
para sacar un 6.9 en anatomía ajena
y un 5.8 en mi olvido.

A veces como ahora mismo
que me distraigo con el baile de los murciélagos,
preferiría que no hubieras existido nunca
o tener que llevarle flores amarillas a tu tumba
a este dolor de no hallarte aquí a mi espalda.

La noche sufre de insomnio,
se cambia de lado,
bosteza.

Hay ancianos paseando de la mano
por las mismas aceras que una vez fueron nuestras,
hoy el amor tiene más de setenta años
y le falla el corazón.

Pero le late.
¿sabes?
le late.

Érase una vez........... y sus perdices....

Confieso que soy de los que veían peter pan
para tener sueños eróticos con campanita
y que la primera vez que me masturbé
era caperucita la que tenía la boca grande.

Luego llegaste tú
y todos los cuentos de hadas
se fueron a la biblioteca amnésica de mi memoria.

Le dije:
- Yo nunca he pagado por follar-
y se echó a reír,
la camarera me refiero,
debió pensar que tu eras puta
cuando te veía con aquellas minúsculas faldas
lamiéndote los dedos de la nata.

En realidad no seré yo quién le quite la razón.

Las camareras saben el doble de las vidas que los demás
porque es en una barra de bar
donde se encuentra y se pierde el equilibrio.

Y es cuando te caes
cuando consigues ser tú
por primera vez en la vida.

Todo el jodido día pensando en ti,
todo,
como si de una canción empalagosa te trataras
tarareando tu nombre como un eco.

Fui a ver a las olas romper contra el muelle
y acabe torciendo la vista
ante la primera morena que quiso tostarse las tetas,
el paisaje hace con mis ojos lo que le da la gana,
más tarde seguí calle arriba
a una señora de unos cuarenta años
que meneaba el culo como una diosa del olimpo.

Ha sido el mejor partido de tenis que he visto en mi vida
y aunque no sé cual de los dos cachetes acabó ganando
si tengo la absoluta certeza de quién perdió.

Precisamente yo.
Sobre todo el rumbo.

Una noche perfecta para los asesinos,
hay violadores frotándose las manos en los portales,
ladrones probando las pilas de la linterna
en un parpadeo interminable de luces y sombras,
(y tu madre) ya que hablamos de mentes corruptas
tejiendo tu nombre con hilo dorado
para decorar esa tristeza que la acorrala
de no saber en que parte de la ciudad
su queridísima hija se corrompe.

- No te me pierdas que no me encuentro-
Y me perdiste
o te perdí.
Jamás supe interpretar esta absurda brújula del capricho.

Una noche para que pase de largo el amor, eso hace.

Yo me tumbo sobre el césped húmedo de un parque
a verle los calzones a la luna (negros)
mientras tú seguramente te quitas las tuyas (rojas)
en una pensión de nombre ridículo
donde sus dos únicas estrellas
la ponen tus ojos.

lunes, 25 de noviembre de 2013

aveces pienso en Somalía...

Arrancarle las alas a las moscas
para verlas hacer círculos sobre la mesa.
El silencio es muy aburrido si tú eres la culpable.

Solo enciendo la tele para ver el matinal
Geminis-Amor.
Una llamada importante te alegrará la vida.

Espero que todos los geminis del mundo tengan cobertura
también los de Somalía
que no tengan nada que llevarse a la boca
pero que tengan un móvil a mano
que les alegre la vida.

(Hay que ser una mierda de ser humano verdad?)

Mi Madre dijo:
- Si no crees en dios al menos cree en algo
aunque sea en los planetas-
Yo decidí creerle a ella
incluso aquella vez que me dijo inútil
también le creí.

Mi madre era la única mujer que me ha merecido la pena conocer,
igual que tú eres la única mujer
a la que quiero olvidar para siempre.

Capricornio- salud
Quizás una jaqueca altere tus planes.
Y yo me alegro.
En serio me alegro.

Hasta que pienso en que tal vez tu plan de hoy
era llamarme para alegrarme la vida
y entonces una vez más
le confío toda mi felicidad al ibuprofeno.

En fin el amor no es más que un puzzle de dos piezas
que si encaja una con otra
eyaculas.

Con la misma mirada con la que me observan los perros
de la tienda de animales
me miro a los ojos en el espejo.
Y me doy pena.

Geminis- dinero
Cuida tus gastos o te pasaran factura
pienso en Somalia otra vez.
(Un montón de negritos contando sus billetes
sin más intención que llegar a fin de mes)

Alineo la osa menor
la osa mayor
y el oso panda de tu pijama
y los hago estallar imaginariamente.

Que al menos nos salga gratis
ver una puta lluvia de estrellas.

Una luca,
eso cuesta cambiar el ringtone de mi llamada
sonará la canción que más te gusta
si el dolor de cabeza te permite
atinar con los ocho números de mi nombre.

Nada.
Eso somos lo que esperamos algo.

Nadie.
Eso soy cuando pierdo la esperanza.

Quererte a esta distancia es tan inútil
como la tabla del cero
y cada vez que multiplico mi vacío
por tu existencia
se me pega tu nombre al cielo de la boca.

Geminis-trabajo
Harás nuevos amigos en la cola del del seguro de cesantia.
(Que hijo de puta)

Fumar lo que se fuman los guionistas de esto
debe de ser increíble.

La amistad (ja) me río.
La amistad es aquello que te sobra
si ella lleva un buen escote en el vestido.

Las nueve de la noche
tic tac tic tac tic tac
odio lo relojes con ruido
el próximo que me compre
será silencioso
como tú.

Como mi teléfono
que inerte espera una canción
la tuya,
la mía,
la nuestra,
que nunca suena,
mientras una mosca sin alas
se frota sus patas sobre la pantalla.

viernes, 22 de noviembre de 2013

¿todavía quieres que siga siendo sincero?

¿En serio quieres que sea sincero?

Si no esperas nada de nadie
nunca podrán defraudarte.
Pero eso es imposible, sin querer
esperas cosas. Aunque no quieras
y eso se llama esperanza.
La esperanza es ese reloj
que siempre marca la hora inexacta.

 ¿Si no escoges el camino equivocado alguna vez
como mierda vas a saber cual era el correcto?

Dentro de la felicidad uno no sabe con certeza si está triste.
Pero dentro de la tristeza todos sabemos  cuando éramos felices.

Y el amor, bueno, como decirte para que lo entiendas,
que no es más que la excusa de quererse
a través de otra persona
y que así no parezca egocentrismo.

Es más fácil si te miras a sus ojos,
porque el espejo nunca te dijo una mentira.

Y seamos realistas ya de paso,
nadie se ha muerto por nadie todavía.
El amor no mata aunque siempre muera.
Porque muere,
aunque ahora te estén brillando los ojos
y tengas cosquillas dentro del estómago
y veas rinocerontes azules si te place
o digas frases eternas
que suenen como eco en el oído ajeno,
un día sin saber como
el uno más uno se hace dos
y dos es siempre demasiado.
Y tres es el número siguiente.

La amistad bueno, si tienes suerte
nadie te defraudará del todo.
También hay gente a la que le toca de vez en cuando la lotería.
Por lo general tus mejores amigos si pudieran
se follarían a tu novia.
Y tú novia a tus mejores amigos.
A veces la vida se reduce a una simple vulva.

¿La verdad dices?
La fidelidad es el poder absoluto
de serte infiel a ti mismo.

La ignorancia hace la sonrisa.
La sonrisa es la que consigue la envidia
La envidia la que crea el odio.

Si le temes a la soledad
es porque ni siquiera tú
eres capaz de soportarte.

No conseguirás jamás olvidar aquello que necesitas quitarte de encima.
Sin embargo un día necesitaras recordar ciertas cosas
y solo hallarás el olvido.
Es más fácil hacer memoria si te duele.

Y todas esas veces que parecen para siempre,
tienen un límite,
todas las promesas una fecha de caducidad,
todas las personas una etiqueta con su precio.

(Yo alguna vez solo he valido un par de besos)

Y di ahora todo aquello que tienes que decir
porque mañana siempre es tarde,
de hecho a veces ni siquiera hay un mañana.
Y no hay nada más jodido que el silencio
cuando una sola palabra bastaría
para joderle los planes a la muerte.

La realidad es que solo hay una cosa sincera del todo
imposible de camuflar ni con tu mejor mueca
y es el deseo.
Y ahora deseo que olvides todo esto que he escrito
y te vengas a dormir conmigo.

¿O todavía quieres que siga siendo sincero?

jueves, 21 de noviembre de 2013

Estúpido blog

Estúpido Blog:

"Mi libertad acaba
donde se abren sus piernas"

¿Te acuerdas de Jenny?
Seguro que si,
escribía de ella cuando todo mi amor,
cabía tras la ventana de una micro.
Pues está preñada de gemelos,
ella que ni siquiera sabía cuidar de sí misma.
- Serán dos niñas preciosas- Ha confirmado.
Yo he pensado solamente,
que al puticlub del barrio
le augura un buen futuro con el tiempo.
Aunque he sonreido,
como si ella de ocho meses
fuera lo más bonito que he visto en mi vida.
Siempre he sido un gran mentiroso en silencio.

Yo aprendí a no fiarme de nadie gracias a mi madre,
alguien que te quiere
te mentirá para que no sufras nunca.
Y mi madre siempre me ha querido demasiado.
Hasta vértigo me da el pensar
la de mentiras que me habré tragado hasta hoy.

Por eso me da tanto miedo el amor... supongo.

Donde se abren sus piernas
y se clavan mis rodillas
y le digo el lugar exacto donde el mar se hace isla
y la isla vulva
y yo feliz.
Y todo ello sin sacar la lengua.

Hay quien piensa que lo bueno del mar es verlo
y luego entrar,
como quien compra un pan
en la tienda de la esquina.
ignoran que la magia real es otra.
Que sea el quien te mire,
que te alcance
y que te hunda.

¿Como va a ser lo mismo meterse dentro del mar
a que sea el mar quien te meta dentro de él?

Supongo que hablamos de un pacifico distinto.

 En fin, Estupido blog,
"señorita va a ser mejor que cambiemos las pastillas"
dice que mi problema soy yo,
que mi enemigo soy yo,
que mi tristeza soy yo.
Un día de estos le enseño una foto tuya en bikini
y además de colocar su heterosexualidad en duda,
se hace amiga de todos los farmacéuticos del barrio.

Para entender la locura
primero hay que conocer la razón.
El diagnóstico no es el desde cuando
sino el desde cuanto.
Y ya hace mil besos.

Mil doce antes de que acabe esta noche.

Aún te recuerdo,
temblando cuando te recitaba a fonollosa,
jugando con las aspas del ventilador
a volar por encima de las cosas
como si fueras pluma
y yo aire.
Una vez suspiré tan fuerte
que apagué las velas de mis siguientes cinco cumpleaños
tú ya te ibas calle abajo
y yo me hacía viejo mirando desde el balcón
como driblabas nuestro propio destino.

En aquellos tiempos escribir poesía
solo dependía de tu sonrisa,
ahora en cambio escribo,
para que sea la poesía la que me sonría a mí.
Y tengo que reconocer que casi nunca ocurre.

Aunque a veces, estúpido blog,
estúpido lugar en internet,
que solo hablas cuando yo escribo
la poesía se abre de piernas
y mi libertad,
toda,
se te mete otra vez entre las piernas.

Como si fueras mar.
Todavía.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Si, puede ser amor.

Tu y yo somos héroes a nuestra manera
y nos salvamos el uno al otro
de las rutinas diarias.

No saldremos jamás en las noticias
por hacer el amor al ritmo del centrifugado,
ni por comernos a besos en los ascensores,
no seremos portada de los periódicos
por salvar a una arañita en el lavamanos
o ensuciar la alfombra con nuestros fluidos,
pero seremos nuestros
y un nosotros
y seremos un plural de dos mitades
que hará de cada historia cotidiana
una fiesta reservada a nuestro idioma.

Tú, que eres la única guerra justa que conozco,
con esa lenceria de asesinar erecciones nocturnas
y esa boca de acabar con la paz de las sobremesas,
con tres orgasmos en la recámara
y una granada en la vulva
a un solo click de explotarme en la garganta.

Tengo de rehén a tu cuento de princesitas
y un peluche que quiso ser koala
pero nunca pasó de ser un ratón extraño.

Y te los cambio por tu vida.

Que no importa que de esta lucha cuerpo a cuerpo
nos salgan niños obesos,
ni colegialas enamoradas del profesor de química,
que ignoro si nuestro primer bache emocional
será en los pasillos de alguna venta de muebles
y nuestro primer beso sin lengua
será el principio de un fin
al que llaman compromiso.

Estoy listo para poner mi cuerpo en los raíles
si es tu tren el que me pasa por encima.

El desamor no es otra cosa
que aguardar en la estación de la esperanza
el viaje de tu vida.

Y he metido el cepillo de dientes en el equipaje.

Porque el amor son dos cepillos de dientes
besándose en un mismo vaso.

Estoy dispuesto a levantar la tapa
todos los días de mi vida,
a amarte en la pobreza y en la miseria,
en mis migrañas y en tus ataques de lumbalgia,
hasta que una negrita de ojos verdes nos separe.

Me hablas de kilos de mas y pantalones apretados
y yo solo veo un decorado perfecto de la belleza,
una imagen que existía en mi cerebro antes de ti,
porque antes de que tu no fueras nada ya eras mía
y ahora que eres todo,
rebotas por dentro de mi piel
haciéndole cosquillas al fracaso.

Enseñándome el yo
que me reniegan los espejos.

Te amo.

Como se aman los imposibles,
o un poster de nekane sobre mi escritorio,
del mismo modo que se ama al mar en pleno bosque,
similar a como aman los taxistas
una excursión de turistas japoneses.

Como se aman dos adolescentes
a la oscuridad de la única farola fundida de la calle.
Así te amo.

Te quiero.

Como se quieren las casas con piscinas,
como quieren los perros a sus amos,
igual que un niño quiere un chocolate,
o un hombre a la mujer de su enemigo.

Como se quieren dos lesbianas
por debajo de la mesa de un restaurante.
Así te quiero.

O quizás más.

domingo, 17 de noviembre de 2013

De plástico de globitos

No sé si es poesía lo que nos madruga a veces,
a ti que estás hecha de ese plástico de globitos
y a mí que me moldeo a tu antojo
por llevarle la contraria a los espejos.

No sé si regalarte mi espalda
o un verso que nos encierre en el futuro,
si rogarle claustrofobia a tus muslos
para huir de las luces de las calles.

Soy un niño con la raya en medio
que se enamora de la guapa equivocada,
mientras tú pasas por mi lado
con la boca llena de minúsculos besos
y no te veo.

Pero ahora,
quería decirte que te pareces tanto a ti misma
que ya no me acuerdo de ella.
Ni de nadie
que no seas tú.

No hay un solo maniquí en toda la ciudad
que parezca una señora,
que no te extrañe si un día
te hago un escaparate para ti sola
y les muestro a las niñitas de papá
lo que realmente significa ser mujer.

A mí no me apetece otra cosa
que ser el azul de tu acuarela,
nacer de un dibujo de tus manos
y me pongas un apodo que al oírlo
me haga hombre que te quepa en un bolsillo.

Yo te llamaré ocaso
y serás la esposa de todos los cornudos.
Y yo  tu amante.

Que no te extrañe si un día,
enfermo de narcolepsia al olor de tu almohada
o invado con cloroformo tu toalla para el pelo
y te hago el amor como si estuviéramos muertos
bostezándonos en las pesadillas que tienen otros.

Te vistes,
me aprendo los colores de tu armario
por orden cronológico del hambre,
lamerte en verde,
amarte en blanco,
hacerme rojo,
follarte.
En todos los colores.

Te vistes,
tus calzones suben apresurados a ese lugar
donde el invierno se confunde
y el mar es lengua, mi lengua.
Y si quieres también te lo regalo.

De plástico de globitos de eso estás hecha
y aprietan mis dedos por tu piel
adictos al sonido de tu cuerpo
sabiendo ambos otra vez ocaso mío
que te has vestido para nada.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Creo que podría hasta escribir un poema de amor.

Que puedo traducir los gritos de Sharapova
al idioma del gemido,
escribir un relato sucio sobre sexo público
en los baños de un bar de jubilados
mientras bebo café en tu taza de princesas.

Hacer un millón de flexiones si te pienso debajo,
venderle mi alma a la primera mujer que me prometa
no llevarme de compras a su próxima renovación de vestuario.

Creo que podría hasta escribir un poema de amor.

O bailar desnudo bajo la lluvia de invierno
la canción de tus zapatitos de tacón sobre los charcos,
regalarle mi lengua eléctrica
a casadas que fingen los orgasmos.

Podría coleccionar alfabéticamente posdatas que me hagan daño,
mirarme durante más de tres segundos al espejo
y no odiarme,
no del todo.

Buscar trabajo,
dejar el tabaco,
el alcohol,

mi vida......
debajo de un tren con destino a la nostalgia.

Recitar un poema a gritos
subido en un contenedor de basura,
comerme tu lasaña,
pedirle perdón a tu hermana
de rodillas si me lo exige su falda,
batir el record de masajes en la espalda
o aceptar "weon de mierda" 
como verso del amor que me profesas.

Cumplir las promesas, todas,
incluso aquella del siempre y nosotros
y que tu genética y la mía
llenen la alfombra del salón
de aviones de juguetes 
y muñecas anoréxicas.

Vivir incluso,
si me dejas.

Y aceptar a paulo cohelo como escritor de cabecera,
gato como animal doméstico
puzzle como domingo de lluvia.

Cambiar las ampolletas sin electrocutarme,
no espiar la agenda de tus amantes afortunados,
no odiarte,
cuando el odio es lo más cerca
que estoy de sentir algo por ti.

Visitar la tumba de aquellos a los que quise,
ver el mar como algo poético
ignorando por completo los nuevos bikinis de reñaca.

No dormir sin ti
sin soñar contigo.

Podría compartir mi almohada,
celebrar mis siguientes cumpleaños,
abrir una cuenta corriente a tu nombre
con los besos que te debo
multiplicarlos por mil
y pagártelos una de esas noches
en la que me tiemble tu curriculum en la boca.

Y ser yo
por ti
contigo.

Incluso sin mí
si quieres
ser tú
en mi mismo.

Pero no vuelvas a pedirme que te olvide
porque eso a estas alturas de mi vida
ya lo puedes bautizar como imposible. 


Para mi chica linda :D

jueves, 14 de noviembre de 2013

Puede ser que hoy por fin me salte el rojo

Quererte como movimiento literario;
pensar en la poesía como el atajo más corto a tu cerebro,
ponerle tu nombre a mis siguientes erecciones,
sábanas limpias después de cada sueño.

Colocar en doble fila los besos que te debo,
aparcar mi alma en los bordillos
de las aceras musicales de tus pies,
conducir borracho de deseo
mi futuro a tus caderas,
saltarme todas las señales que me prohiban el paso
de ser feliz contigo.

Que mi corazón está haciendo autostop
justo al borde de tu vida.

Y tú pasas de largo.

Creo que alguien debería hacer sonar la bocina
en la siguiente curva que me invita
a descarrilar mis dedos por tu piel
o voy a llegar demasiado pronto
a la cita del orgasmo.

Quererte,
para amar a los espejos,
lamer tu calzones blancos como tregua
a esta guerra de besos desatada,
invadir para que me invadas,
desertar para que me apreses,
cada poro de mi piel a tu presente.

Coloca un campo de minas en tu pecho
que hoy sólo me importa
que saltemos por los aires.

Creo que alguien debería colocar vallas publicitarias
en cada pliegue de tu piel,
que tu vientre sea un spot de crema hidratante,
que tus labios anuncien un labial de esos mágicos
cuando te da por jugar al eclipse de sol.

Puede ser que hoy por fin me salte el rojo
del semáforo de tus pómulos,
atraviese la primera carretera que pase por tu ombligo
y desde el puente de tu peca treinta y tres
salte de cabeza a tus labios mas mojados.

Y nade.

En el primer paso de peatones de tu calle estoy amor
esperando que esta vez
si me lleves por delante.

martes, 12 de noviembre de 2013

Siempre el amor corriendo más que tú

Miedo de despertar un día
y ya no saber ni que escribirte.

De tener que recordarte que poeta no era mi oficio
ni siquiera mi modo preferido de provocar,
solo otra manera de huir
cuando las micros que me llevan a tu cintura
se olvidan de mi nombre.

Miedo del entel le informa
que el número marcado no existe,
de que mis sueños se queden sin cobertura
y de ti no tenga más que un ringtone
de un cantante para sordos.

Miedo de los pasajes solamente de ida
a cualquier parte menos a tus brazos,
a tu voz repetida como un eco.....
no te quiero
no te quiero
no te quiero.

Y volverme de piedra otra vez,
de estatua que espanta a las palomas
y de nuevo de vuelta al espejo,
a pensiones de una estrella donde el amor
cuesta un par de versos en ingles.

A los parques desnudos de hojas
donde la pasión es preciosa
y es de otro.

A Fermín el camarero y sus frases
"Siempre el amor corriendo más que tú"
Y yo de un trago a otro trago
con la certeza absoluta de que el equilibrio
solo cabe en un nombre de mujer.

A hurgarme con odio las heridas
que se supieron cicatrices antes de ti.

Miedo del peluche que ocupa la parte de la cama
en la que falta un cuerpo,
de las perchas vacías,
de mi ego lamiendo las baldosas
que anhelan tu peso sobre ellas.

Miedo de lo que soy,
si no eres,
mía.

De lo que eres,
si no soy,
tuyo.

De los verbos,
de la música,
de respirar en este idioma
que te suena tan extranjero
ni que entiendes.

Del eco,
no te quiero,
no te quiero,
no te quiero.

Y mendigar caricias en los ojos
de separadas que ganaron sus juicios,
pasear mis miserias por los barrios donde crecí
para reventar mi infancia contra el kiosko de los helados.

Y jurar y prometer que nunca más
volveré a volver sobre mis pasos
igual que le prometo a mi madre cada noche al teléfono
que he dejado el alcohol para siempre.

Y miedo,
de que el miedo esta vez
me tenga miedo.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

¿Pero como escribir un puto poema si no me mira?

Jodido Blog:

Hoy también ha pasado de largo,
sigue siendo primavera en sus ojos
y su boca ha vuelto a marchitar
todas las flores del parque.

Llevaba la camiseta blanca,
ya sabes, la que llevaba puesta aquel sábado
que con la yema de mi dedo índice
yo rocé suavemente su cintura
y tardé en dejar de sonreír
nueve minutos seguidos.
Estuve a quince segundos de batir mi propio récord.
Una pena.

De largo,
con sus botas negras de besar el asfalto,
enseñándole música a los bordillos de la calle.

Hay quien piensa que los versos me crecen entre los dedos.
¿Pero como escribir un puto poema si no me mira?

Hoy he hablado con ella,
ha estado a la defensiba y haciendome el duro...
es tan bonita
que podría prescindir de todas estas letras
y brillaría exactamente igual.
Igual que cuando le escribí por primera vez.

¿ Como estás? Le he preguntado.
Sigues fumando?.
- ¿Sabes el hueco que se te queda en el pecho
cuando el amor de tu vida te abandona para siempre?
Pues esto es igual,
solo que en lugar de abandonarte alguien
lo haces tú mismo.
También me ha dicho que ya no sabe llorar,
que ni siquiera "Los puentes de madison"
le han logrado sacar una puta lágrima.
Ella que lloraba hasta cuando se le acababan los cereales.

Me ha dado verdadera tristeza,
no hay nada peor en el mundo que llorar hacía dentro.

Luego muy despacio se ha ido calle abajo,
dejándome a oscuras en mitad de una calle
que nunca recordará nuestros nombres.

De largo jodido blog, de largo,
con esos jeans apretados
que consiguen poner en rojo
todos los semáforos del barrio.

No sabes cuanto me fastidia a veces,
la puntualidad de los autobuses.

La señorita del tiempo ha dado lluvia para mañana,
imagino a un montón de estúpidos
paraguas en mano y driblando charcos
como si nunca hubieran tenido infancia.

La noche que se fue ni siquiera llovía
y tuve yo que poner todas las lágrimas.

- Lo peor de hacer las maletas,
no son las cosas que tienes que meter
si no todas aquellas que tienes que dejar-

Y me miró como se miran
a los perros de las tiendas de animales.

Era un miercoles como hoy, como siempre
pero que también como la chica de la camiseta blanca
pasará de largo.

domingo, 3 de noviembre de 2013

deja de fingir

Cuando no te tengo languidezco
como un adolescente sin nada que hacer;
sufro febril con mi imaginación,
invento los besos que te daría
y los meto en el congelador
para convertirlos en cubitos de hielo
y así, cuando estés impúdica,
obscenamente entregada,
jugar a surcar con ellos tu ombligo
redondo de piel melocotón;
circundar tu pubis,
perderlos derretidos en tu ingle
para finalmente, con mi lengua inagotable,
abrir un espacio entre tus labios salados
e inhalar ese olor tan característico
como es el denso aire de una tarde
calurosa de verano
sacudido por las alas blancas
de cientos de mariposas.

Mi vista tardara aun un rato
de bajar de la nube
tendido como tu mirando al techo
que contemplo como tus dos pezones,
que parecen dos ojos de tontorrona mirada extravica,
cuando, girándote para abrazarte a mi,
te oigo susurrarme al oído
- el juego estuvo bien,
¿es al mismo al que ya jugamos la última tarde?
o¿ fue con la cera de dos velas?;
te estas volviendo tan predecible!! ,
¿no se te ocurre nada nuevo
con los mimbres que te presto?-

Esforzado como un parvulito frunciendo el ceño
ante el desafió de la tabla del ocho,
como el maestro de ajedrez
ante la concurrencia de expertos
temiendo con el siguiente movimiento hacer el idiota,
dudando si es real el reto
o bromeas poniéndome a prueba
desprecio la enciclopedia Larousse,
descartando que lo que buscas
tampoco este – pero podría- en esas revistas
que el kioskero guarda bajo su mostrador
lejos de las miradas curiosas de los mas pequeños
al salir del colé mientras comen su merienda.

Creo que a lo que me invitas
es a que te enseñe mi álbum privado
de fantasías genuinamente inconfesables
e insatisfechas,
y mientras mi dedo las recorre
para que tú elijas
descubres satisfecha,
iluminada por un extraño brillo,
mi mirada malvada y turbia
de la que sin ensayos has hecho tu bandera.

Todo para al fin alcanzar como premio
olvidar que deje el reloj sobre el velador
y que mi cuerpo se mueva a otro compás
que al de sus estrictas manecillas;
retorciéndose,
buscando frotarse contra el tuyo,
deseando encontrase dentro
para contemplar al fin la esfera
que tus negros cabellos
describen esparcidos sobre la almohada
y el sincero brillo de tus ojos
como el de un sol de amplia sonrisa
dibujado por un niño.

No me equivoco al pensar
que tan solo se vive una vez
y que esperar con impaciencia a que me llames,
maquinando hasta sentirme mezquino
nuevos rituales en la geografía de tu cuerpo,
se ha convertido en mi íntimo deporte.

miércoles, 23 de octubre de 2013

fuck

me siento en la barra
junto drogadictos que usan rosarios de torniquete,
padres de familia a quienes las matemáticas
nunca llegaron a resolver sus complejos de Edipo,
idealistas convertidos al pop-rock
trasplantándose sueños por la nariz,
ratones que me robaron los cordales
para comprar acciones en Colgate,
musas con tetas silvestres y pecosas
que no se acuestan con escritores de levadura,
ex–esposas con alas de nicotina
que prefieren cuidarse de los Virgos
si hay un Jueves y dos tequilas de por medio,
camioneros que al hombro me lloran asfalto
para luego introducirme al arte marcial
de mear en botellas…


aquí espero a que venga alguien
con un cheese cake y tres candelabros
y alguna chica como una Marilyn a la que le sobra mucho trópico y tinta
a cantarme “Happy Birthday Mister President”
no... mejor
prefiero pasármelos con perfectos desconocidos
a los que le importo lo suficiente
como para empujarme a un vaso de huracanes sin hielo
con el piano de Arrau atado al tobillo…
donde al menos no estas tú y tu Polaroid
ansiosas por cagar recuerdos
aconsejándome que pose a lo Mona Lisa
si que de verdad
no se me da lo de ser feliz.

sábado, 12 de octubre de 2013

normalidades

Lo normal es que si no pueden hacerlo te critiquen que lo hagas. Que si sus espejos repelen su escotes o una falda demasiado corta, tu seas una puta por llevar tal escándalo pegado a la piel. Lo normal es que estés más gorda o demasiado delgada, o quizás muy blanca, o tan morena que te diagnostiquen cáncer de piel en un futuro próximo. (Hasta quizás lo deseen). Lo normal es que no acaben de entenderte aunque seguramente asientan con la cabeza si te explicas. Lo normal es que halaguen tus altos tacones y esperen tu caída en el próximo bordillo.

Lo que no es normal, es que hagas los imposibles con dos parpadeos y un dedo índice que indique la dirección que quieras. Que en tu escote la primavera esté de oferta, el verano de resaca, el invierno si te alejas. Que si tu falda se baja la autoestima se suba tanto que se puedan lamer nubes hasta que llueva. 

Lo anormal, es que estés en tu peso, sesenta y seis kilos de besos que quiero darte, que en tu piel el sol más que posarse se masturbe. Que jamás asentiré, que deseo no entenderte y no romper el misterio. Que las huellas de tus tacones son las migas de pan que llevan a la felicidad de tus muslos. Al aliento de tu boca.Que si te caes, me lanzo, más que a recogerte a revolcarnos. 

Quizás ahora por llevarles la contraria debieras hacer lo normal y besarme, que después de eso ya pondré yo la locura.

sábado, 5 de octubre de 2013

Encajar

Mi profe de basica me dijo
que si no aprendía la tabla del 3
y que “baca” era con V
y “decedsion”  llevaba
P de Puta, S de Sancho con o sin panza, y tilde de la madre que me pariÓ
no iba a encajar.

Luego el profe de Historia me informó que los que como yo
buscaban  las Leyes de Newton en la Constitución del país
y creían que Einstein sacó la lengua porque tenía amigdalitis
nunca lograban  encajar.

En el Mayo de mis 19
un Comunista de derechas burguesas
me planteó que los Trotskistas Afrancesados y Sabineros de mi rasa
ni borrachos encajaban….

y el psiquiatra Freudiano-Marxista al que me remitió
para exorcizarme
me echó también a patadas
cuando le recordé que Ana O padecía de  mononucleosis,
que el “Capital” es una gran novela de ciencia-ficción
y que Tristan Tzara le ganaba a Lenin jugando ajedrez.

Ya en la horca de los Católicos Pragmáticos y Capitalistas
donde tampoco encajo
entendí que las caries
tienen que ver con el consumo  de mierda Made in China,
que el disfraz del Super-Hombre Niestzscheriano
por el que pagué altos impuestos  a los 21
solo sirve de Visa
para matarse en cualquier barra de la ciudad,
y que después de tanto escapar
devine en un Número Social que padece de sangre Caribe Positivo
cuyo Historial de Crédito
tiene más de melodrama que “Tacones Lejanos”.


Hoy con 29 en la Caverna de Platón soy el asesino
todavía me como las uñas mirando la CNN
a veces lloró entre desconocidos
tiemblo en la oscuridad y durante la menstruación de mi novia
sé que solo puedo aspirar a la larga
a ser un Big Mac letrado para gusanos
…y mientras tanto
deseo seguir con este guión de Miserable
que aun entre miserias
se resiste a encajar.

lunes, 30 de septiembre de 2013

todo lo que quiero ser...

La verdad es que de todas las cosas que sueño,
la mas linda me pasa contigo.

sexo bajo la lluvia,
un viaje a Amsterdam,
explotar burbujas de jabón con el rasurado de tu pubis,
rompernos la risa por usarla demasiado,
pintar las nubes del color de tus ojos,
las paredes del color de tu abrigo.
Salvar a un lince,
matar a un hombre,
volar, volar más alto,
caernos.

El amor es caerse
y en lugar de levantarse
hacer que caigas conmigo.
Aprovecharnos del suelo
para lamernos el vértigo.
Y flotar. sin importar cuan debiles
creamos vernos al mirarnos a los ojos.

Gritar tu nombre desde el Empire State
y que todas las mujeres quisieran llamarse como tú,
amanecer en Nueva Delhi
y mordernos el hambre,
conseguir que los canales de Venecia
se sonrojaran de pudor ante tus muslos.

Y perderte de camino a nosotros,
equivocarme de regreso a cualquiera,
encontrarte,
que el placer siempre se esconde en el lugar más prohibido.

Pero tu sabías,
que el amor que nunca acaba en nada
es aquel que no se da del todo y tu miedo la
coraza que nos separa el alma y rompe los corazones a la mitad.

- tengo miedo a ser humana otra vez. Eso dijiste.
Y aún no crees en la magia del todo.
si la magia no existe como este tímido sapo
se convirtió en príncipe?
como las letras se reencontraron solo por mirarte a escondidas?


pero tu sabias que el amor que nunca acaba en nada es aquel que no se da del todo.
Para que hablar un acabar si todavía no empezamos.
nos unen tantas cosas y simplemente no nos une nada.
Rompamosle el verso a Neruda...
que nos una todo lo que no nos une,
incluso que nos puede separar ...
caigámonos aunque duela, dejemos las baldosas empapadas en amor
y sazonadas con nuestro sudor.
... que todo lo que no eres, es lo que puedes ser conmigo...


para Jordana (la reina mas linda de los siete reinos)

para que no entiendas

enséñame a besar
hoy que el aguarrás aun no nos llega a la saliva y en estos minutos que pintó Dalí
quizás quepan otro par de niños con el mundo descalzo la frente sin banderas y pocos septiembres bajo las uñas.


enséñame a besar
ahora que mis poros te exhalan junto al smog, límpiame los ojos con esa marea que en las noches te desabrochas rescátame antes que las estadísticas nos recuerden que seguimos siendo eternos y en este pentagrama, donde la nada cumple abriles, me acabe tropezando con las botellas vacías que utilizo de bitácora.


enséñame a besar
si quieres, digamos…
pero aléjate luego cuando el tráfico se haga luna nueva y déjame al menos soñarme leyendo en voz alta entre tus piernas los poemas que respirando horas de plomo camisas de fuerza en oferta grises subtitulados en Ingles he escrito para que no entiendas.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Ellas

Digamos que la mujer precisa
no fue aquella gordita de ascendencia coreana
que broncoaspiró con mi semen.
tampoco Natalia
que saltó por el balcón
cuando amparado por el santo patrón de las descaradas equivocaciones
se la metí por el culo
sin previo ni protocolar aviso.
menos aun Carolina
que nunca entendió esa simplísima fantasía
que consistía en hacerle el amor
a ella y a su madre
en el folklórico rio de mapocho.

Digamos que algunas me las tiré por ósmosis
a otras a punta de sueños
y sobre manchas de soledad.

El caso es que nunca coincidimos…
yo estaba en mi asteroide
coleccionando traiciones y otros gazapos que luce la vida
cosiéndome palabras a la piel
para luego quemarme a lo Bonzo
lejos de la fibra óptica
ausente de las precipitaciones de torres y bombas de espalda a la Camara de comercio
que mostraba el hambre y la desesperación en HD.

Ellas seguro que encontraron al Ulises o al  Grenouille de sus sueños y tuvieron orgasmos dignos de los Oscar o los Globos de Oro,
fueron a un altar para matricular en el concepto de rutina, trajeron nuevos hijos de putas al mundo por aquello del instinto y ciertas cuestiones de la mercadotecnia y tuvieron la prudencia de olvidarme justo cuando las comenzaba a hacer poesía.

Digamos que la mujer precisa es la que me espera en aquella trinchera donde a pesar de la pólvora de algunos libros y otras guitarras que tartamudean siempre le pido disculpas por esto que soy y que me bese cada mañana en los rencores cuando me toque regresar húmedo y legañoso.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Sabotaje

No soy el mejor hombre que has conocido,
ni la mitad de bueno de los que te quedarían por explorar,
ni siquiera tengo estudios y mi voz
se quiebra ante cualquiera que me mire a los ojos.
Mi tristeza se acentúa los domingos
pero en realidad es mi estado más corriente.
A veces sufro ansiedad,
también ira,
tengo veinte segundos complicados en los que puedo
desde matar a un hombre a dormir sin ella.
No diría que estoy loco pero soy un cuerdo anormal.

En serio, soy un desastre,
ni siquiera soy fiel,
si escucho tacones bailo canciones perversas,
si veo un escote busco el mar en otros puertos,
mejor no hablar si al poniente
le da por levantar una falda en mi presencia.
La última vez que pedí perdón
tenía diecinueve años
y el ya no podía escucharme.

Hace tiempo que no confío en nadie,
la esperanza me resulta un acto masoquista,
la fe un mal truco de magia,
el destino un folio en blanco
que escribo con faltas de ortografía
para que el tampoco sepa guiarme.

Quizás si te vas ahora,
alguien podrá darte el placer
que no concibo sin dolor.
Alguien, cualquiera,
podrá hacerte promesas preciosas de esas
que jamás se cumplen
 y tu puedas sonreír dignamente,
atando tus sueños a un futuro que no existe.

Creo cuando miro tu boca,
que hay mujeres que deberían poner más cuidado
en esconder la sonrisa que los calzones.
Pero esto casi solo me ocurre contigo.

Supongo que tu boca es capaz de hacer esclavo a un hombre.
Y seguramente a estas alturas de mi vida
lo fácil sería no rebelarse.
Y dejarme llevar o caer,
porque cuando la abres así como quién bosteza sin más
yo veo un precipicio donde caer es levantarse
y huir de ella es conseguir que el vértigo
te persiga hasta que te tumbe.
Y tumbados ya sabes que el amor
a mí siempre me ha sabido a vulva.


Pero es cierto,
que deberías marcharte,
a que el amor te sorprenda por la espalda
y dejar en la puerta un te quiero
por si un día al salir no se quien soy.

Porque si te quedas,
no sabrás que pienso cuando pienso tanto,
ni oirás un yo también después de un te amo,
porque jamás supe forzar una palabra
y ya es tarde para contradecir mi abecedario.
Y no sabré decir nunca que te quedes,
ni aunque sea mi deseo primordial
porque si yo pudiera irme de mi mismo,
también lo haría.

Ni siquiera si decides quedarte
podré escribir algún verso decente en tu nombre
porque sería demasiado feliz
para escribir cualquier cosa.

Quizás no entiendas que hay gente,
que necesita echar de menos
para no echarse de más.
Que hay gente a la que sonreír en estos tiempos
le parece un insulto,
que respirar una osadía,
que vivir un arrebato,
que perder una rutina.

Quizás no entiendas que soy de ese tipo de gente.
Alguien incapaz de volar sin resaca,
un tipo que se juega a la carta más alta
su próximo desequilibrio.
Un algo que no es alguien
si no suena su nombre
desde la garganta más profunda
de un bar de carretera.

Deberías irte,
recoger tus caricias de mi espalda,
atravesar mi corazón hacía fuera,
que pueda verse en el agujero de mi pecho
los escombros que has dejado tras tu marcha.
Ignorar aquello que ves en mis ojos,
lo que te gritan mis párpados cuando te observo
porque en realidad solamente la ignorancia
puede hacer feliz a las personas.

Y bajar las escaleras con tus tacones negros,
los mismos que te quitaba con la boca,
cada noche que el deseo
nos ponía de rodillas.
Y perderte calle abajo,
como se pierden los aviones y los buses
y las putas de la calle
y las madres de los niños de colegio.
Como si pierden las nubes que no mojan
o el sol que no calienta.
Sin un adiós, sin hasta nunca,
solo silencio.

Deberías irte ahora mismo,
porque es el único modo que tenemos de saber
si de verdad te necesito.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Búscame cuando acabe septiembre…

búscame cuando acabe septiembre… por aquello de los desheredados y otros poetas militantes de la esquizofrenia por culto anacrónico a los dadaístas o a la puta montaña de Thomas Mann.

búscame incluso después de tu ultima menstruación, aunque hayan plantado una ojiva nuclear en el parque en que nos conocimos, aunque hayas vendido unos de tus riñones, cuando te hartes del amor y prefieras practicar otras variantes del masoquismo, cuando los paramédicos te rescaten de tus rutinas aunque del tipo que recuerdas no queden mas que estos bocetos de catarsis.

búscame aun en contra de tu hemisferio izquierdo… no importa que no hayas desfibrilado tu esperanza que ya de esa estupidez me preñaron una vez, no traigas el guión de “Papa, Mama, hijos y la casa feliz” que para ciencia ficción ya nos sobra con el marxismo. Deja de hacer zapping entre el viejo Freud y los traumas de nuestra patria (y edad).

búscame el las paginas amarillas de la Plaza de Mayo, en la lista de espera en la estación de Dachau, en el índice del manual de psiquiatría clínica, en el abecedario de los suicidas acobardados, en la sección de pasaportes vencidos o en los silencios de tu biografía.

Búscame cuando acabe septiembre… cuando mirar atrás no devuelva la sal a nuestros labios.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Houston, tenemos un problema.

Houston de nada sirvió enseñarle a bailar salsa a mis primos de Chernóbil, sacar de homerum los miedos a la oscuridad, mirar al cielo y sufrir en años luz, disfrazar de vocación el crecer hacia adentro, heredar los talones del abuelo y las pastillas de la abuela.

Houston al final acabé quedándome más solo de lo que siempre soñé en este asteroide en el que trago años y orino historias entre floresillas de nadie. Mientras le doy psicoterapia a mis volcanes cuelgo mis muertos en las paredes, deambulo en los aeropuertos con la ilusión de que algún día esta cobardía despegue y me haga nacer de un aguacero o cualquier otro artilugio del verano al que puedan emigrar sus parpados.

Houston desde aquí no veo la Muralla China y mucho menos el parque en que aquellos dos niños prometieron olvidarse a base de cartas (…) así que mejor dejamos que todo se siga yendo a la mierda que es al fin y al cabo mi verdadero problema.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Si supiera...

Si supiera el centímetro de piel
donde tu espalda se quiebra,
o conociera tu vientre
como la palma de la mano del diablo.

Si estuviera seguro de en que minuto del reloj
necesitas un abrazo,
con que mentira te haría feliz,
con que promesa soñar.

Si conociera a que te huele el cuello después del amor,
a que te sabe la boca antes del deseo,
que canción tarareas en la ducha
mientras los azulejos se humedecen
más por verte que por la caída del agua.

Si ya tuviera la frase para llevarte a la cama,
el diálogo para el exilio de tu pudor,
la caricia para que nunca nos fallara la cobertura.
Si tuviera la certeza de tu lado preferido de la cama,
de que ropa te pondrás este domingo,
del camino que tomarás para esquivar,
el sexo sin amor de los portales.

Si ya supiera desamor lo que ahora ignoro
y nos quisiéramos de ese modo tan absurdo
que da la falta de misterios y el cariño,
ya nos hubiera reventado sin clemencia
en el alma y en la boca la rutina.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Estar caliente

 Estar caliente no es algo que quepa en un bolsillo. Que puedas guardar en un cajón. Que puedas olvidar como un cumpleaños. Estar caliente crea violadores y suicidas. Partos no deseados y maridos cornudos. Al estar caliente se roban anillos de dedos anulares con la misma eficacia que el amor los coloca.

El estar caliente no se puede pactar, es una guerra contra uno mismo donde siempre gana la sangre.

Estar caliente es mirarte y donde todos ven una sonrisa yo observar fuegos artificiales. Es subir mis ojos por tus piernas hasta donde me permite tu falda y bucear imaginariamente entre tus muslos aprovechando un suspiro como racha de viento. Es verte vestida de negro y que brilles, que te vayas y que tu bendita luz siga parpadeando en mi cerebro como las luces de un toples.

Estar caliente no es masturbarse pensando en ti, es pensar en ti y tener que masturbarse.

Es verte en el rostro de cualquiera, olerte a kilómetros de distancia, tenerte a pesar de tus ausencias.

Eso es estar caliente. Y esto es, en lo que me convierte. Un hombre hambriento.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Si no la tengo aquí en quince minutos.

cuando se recoje el pelo
hasta dejar desnuda su nuca
le crecen cerezas en la boca

Es mágica, lo juro...
aunque ya nadie crea en la magia.

le he prometido que si me besa
voy a tener veintinueve años
todos los días de mi vida.
Que si su sostén negro hace click,
mi corazón, ya suyo, hará crack
como un vaso cuando estalla contra el suelo.

Si me mira con esos ojos de gata mimada,
le voy a poner su nombre a mi sombra
para no tener que echarla de menos nunca.

Y es que estoy enamorado de su escote
de las nubes del cielo de su boca,
del triangulo equilatero de su pubis,
del desnudo geográfico de su espalda.

Si permite que mi indice dibuje
corazones  encarcelandole el ombligo,
le cedo el lado izquierdo de la cama,
le regalo los anocheceres de mi pecho,
le arranco los calzones con los dientes
y le escribo un poema con la lengua.

Si me deja buscar los duendes perversos
que le habitan cuando duerme en las axilas
o me indica el lugar donde sus vellos
se comienzan a erizar si la acaricio,
le propongo una guerra de almohadas,
una lucha cuerpo a cuerpo,
mano a mano,
le regalo mi piel si le apetece
tatuarme su frase preferida
o la invito a dormir aqui en mi hombro
y me trago todo el aire que le sobra.

Si no la tengo aquí en quince minutos
haciendo geometría con mis lunares,
nadie podrá evitar esta locura,
este suicidio colectivo neuronal
de pensarla al otro lado de mi vida.



pd: creo que todas las cosas bonitas de este blog son para Victoria :)
y es lo mas cercano a un -que hasta la muerte los separe- :)

lunes, 26 de agosto de 2013

Y Aquí estoy

Si vas a volver tarde deberías
traer al menos tu mejor sonrisa,
esa que pones después del orgasmo,
o la que usaste para enamorarme,
cuando  dejé pasar tus chocolates,
tu crema protectora, tu champú,
los condones de sabores
y tu culo,
por delante de mi sed y de mi hambre,
en la cola de aquel centro comercial
cuyo nombre me recuerda que aún existes.

Deberías tal vez de volver tarde
dejarte el pelo suelto y en el cuello,
ignorar cualquier perfume que me prive
de poder oler tu piel como es debido.
No traer en tu dedo algún anillo
que delate que tu amor llego a otro puerto,
ni tampoco prendas caras tu ya sabes,
que se arranca antes la ropa que el suspiro.

Y quizás solo quizás también debieras,
no venir con palabras diferentes,
que tu acento no parezca que te fuiste,
que tu lengua no me hable con los ojos,
que no sepan a promesas los "me quedo",
ni a distancia los "me voy a despejar".
Que tu voz sea la misma que otras veces
me robó toda la mía y el aliento.

Deberías olvidarte los disculpas,
los no sé, los tal vez, los por si acaso,
los que tal está tu vida y la familia,
arrojar en el pasillo los te quiero
Y los sueños,
en lugar de hablar de ellos como idiotas,
los dormimos abrazados como estúpidos
y cada vez que despertemos los cumplimos,
tú en mi boca y yo en tu vulva por ejemplo.

Y arrancarnos las promesas a mordiscos,
que nos duela las mentira a largo plazo
en la piel, en el alma y en los besos.


Pero sobre todo lo que realmente deberías
si es que piensas volver aunque sea tarde,
es tener la certeza de que aquí
aún te espero, o te extraño, o te busco,
o te guardo tu lado de la cama,
el hombro de las lágrimas
y la sonrisa.

Y que el tarde,
no se ha hecho un nunca de repente.

domingo, 25 de agosto de 2013

Lo único que extraño del verano

Lo único que extraño del verano,
es que lleve un bikini blanco,
y se agache de vez en cuando,
que media playa suspire por su culo,
la otra media critique sus caderas.

Siempre he pensado que el peor enemigo de una mujer,
es otra mujer.
Ella lo sabe.

Anoche a las dos de la madrugada
yo ya llevaba seis mentiras,
a veces alterar mi soledad
no es tan sencillo.

Lo peor del conmigo es el sin ti.
Lo mejor del sin mí era el contigo.

Había una chica muy linda,
de esas que tienes que mirarla tres veces
para creer en ella
y no culpar al alcohol
de crear bellezas que no existen.
Me la encontré en mis ojos en mitad de la barra
bebía Vodka y olía a chocolate,
no tenía el pelo largo pero la falda corta y la sonrisa amplia,
me la hubiera follado en el primer rincón
abandonado de la ciudad,
decorado con su boca las flores del parque,
agrietado con su manos lo más oscuro de mi pecho.
Pero no llevaba tacones.

Una mujer sin tacones
es como un hombre sin tula,
te puede gustar mucho
pero a la hora del desnudo
le falta un trozo.

Con el pelo suelto la chica del bikini blanco
parece un anuncio de viajes al Caribe,
un póster del último camionero romántico,
una isla donde el naufragio
más que catástrofe es una suerte.

Decía la camarera del bar
donde hipoteco todo mi equilibrio
que si la incertidumbre no arde,
el amor se apaga.
Que hay que saber llegar lo suficientemente tarde
para que te echen de menos
pero no tanto como para que te manden a la mierda.
Incluso al orgasmo dijo.
Y sonrió.

Yo hace exactamente ochocientos cincuenta y tres días
que no llego tarde a ningún sitio.
Y no porque el desamor me haya hecho un hombre puntual
si no porque ya nadie me espera.
Y es triste.

Como triste es que ella ahora
no necesite una mano en su espalda
para extender la crema protectora,
o que le lama las manos para que la sal del mar
cicatrice los besos que nunca me dieron en la infancia
y que tanto me duelen todavía.

Cinco de la mañana,
llevo tantas mentiras
que ni siquiera recuerdo bien quien soy.
Comentan que los borrachos siempre dicen la verdad,
yo opino que la verdad no es más que una mentira mal contada.

Supe al perderte,
que había ganado lo peor de mi mismo,
por eso dije te amo en lugar de te quiero
antes de que cruzaras el umbral de la puerta.
Te amo,
Aunque en realidad lo que quería decir era:
- Por favor no te vayas nunca o mi vida será una mierda-
Solo dije te amo.
Y no fue suficiente.

Lo mejor es cuando salta las olas
y sus tetas se burlan del vértigo.
Tiene los pies mas bonitos del pacifico,
no más de un treinta y seis
y las uñas pintadas de un azul claro.
Uno no sabe con exactitud
si tiene el cielo bajo los pies
o por encima de la cabeza.
De hecho uno no sabe en realidad si hay cielo
hasta que no la mira.

Andar despacio, abrir la puerta,
recordarte,
cerrar la vida.
Atravesar el silencio que has dejado en cada habitación,
vestir la terraza con tus vestidos de colores,
que nadie sepa que te has ido para siempre,
que el aire haga de tu olor algo perverso.
Aún sabe a ti las costuras de tus calzones,
aún siento igual si te pienso entre mi brazos,
aún me odio más sin odiarte todavía.

Se tumba en la toalla sutilmente,
tiene el cabello negro, piel oscura,
los ojos más bien verdes aunque a veces,
te mira en azul y te despista.
Debajo del ombligo hay un lunar
que bien podía ser centro del mundo,
debajo del lunar hay otra playa
que sabe de humedad más que las barcas.

La cama me pregunta por tu peso,
hay quien le llama insomnio a las ausencias
yo no digo tu nombre desde entonces.
Tu nombre nunca acepta una mentira
se incrusta en el cielo de la boca
y duele mas gritarlo que ignorarlo.

Se recoge el cabello, luego observa
al sol despedirse de la orilla,
se pone su vestido, el de los martes
(Ese de flores rosas y amarillas)
Y marcha arena arriba sin mirar
lo triste de la playa con su ausencia.

Igual que está la casa, igual que yo,
desde que cerro la puerta en un te amo
y me rompió el verano para siempre mientras,
lo mas jodido de todo... es que aun estemos en invierno.

martes, 30 de julio de 2013

Deje de Fumar

Deje de Fumar porque no tengo tu boca.

Lo de beber mmm no, eso no lo dejare.
¿ O en serio alguien se cree
que por consumir o no consumir,este líquido color caramelo,
tú vas a salir de mi cabeza?

Se puede perder el equilibrio
pero nunca la memoria.
La realidad es que querer olvidar,
es el modo más estúpido de recordar para siempre.

Y yo cada día estoy más seguro de que la felicidad,
solo depende del paisaje
y que el paisaje que puede hacerme feliz,
solo depende de ti.

Y nunca vuelves.
Porque volver si ya te has ido es llevarse la contraria.

Lo malo del cariño,
es que cuando te acostumbras a él,
el amor se parece demasiado a una madre.
No sé si me lo dijiste o lo he soñado.
Pero es cierto.

¿ Como nos íbamos a desear,
si ya no sabíamos insultarnos?

E ignoramos a conciencia que el placer
comenzaba en las rodillas,
que lamer más que un verbo era un idioma.
Y aprendimos a apagar las luces,
pues una vez se conoce el camino del orgasmo,
la rutina se hace cargo de recoger los gemidos.

Pero sin ti la rutina,
nunca es lo mismo que contigo.

Y creo que estoy viviendo demasiado rápido,
para morir tan viejo,
demasiado triste,
para soñar contigo.
Y creo que me estoy queriendo demasiado poco
por quererte tanto.
y fumando demasiado poco
por no hallar tus labios.

Y nunca vuelves.

Y yo ya no sé del todo,
si aún tu risa es mi canción preferida,
las veces que te pienso riendo con otros
firmo guerras nucleares en las aceras del barrio donde vives.

Porque yo nunca he sabido amar sin egoísmo,
ni pude desear la felicidad en el amor si no era mutua.
Si la guerra era tu nombre cualquier paz,
era un campo de batallas.

Así de triste.
Como cuando descubres que los amigos son los padres.
O recibes un correo sin posdata.
Así me hallo.
Como cuando se difumina la cicatriz que te recuerda que fuiste niño.
Como observar que en la rejita donde nos dimos el primer beso
han puesto un tunel,
para que a ciegas y sin sentido, sigas buscando un amor
que se han llevado otros labios.

Así de estúpido.
Como decir te quiero a un número que ya no existe.
O hacer aviones de papel por si vinieras
no descubrieras que ahora tengo miedo a volar.

lunes, 6 de mayo de 2013

Otra forma absurda de morirse. (cap 11)


Me gustaba tanto. Ya era ese el único motivo por el que seguía acudiendo a ese bar. Por el que no intentaba ganar la batalla de la palabra y le cedía el terreno necesario para que me clavara sus verbos bajo el paladar, su abecedario en la entrepierna.

Miraba su boca y no pensaba en sexo oral. No fantaseaba sobre la profundidad de su garganta. No le contaba a mis demonios internos lo mucho que nos divertiríamos haciendo que jaderara como si acabara de correr cinco kilómetros.

Miraba su boca y quería besarla. Besos de despedida. De hasta mañana. Besos sin lengua incluso. Besos que traen otros besos. Y otros. Hasta que ya no sabes que labios de verdad son los que te pertenecen, ni que sabor es el de tu boca.

Miraba su boca y sabia que besarla era lo mas maravilloso que podía ocurrirme en la vida. Porque en ese momento mi vida, era su boca. Y respirar lejos de ella, otra forma absurda de morirse.





Para Vicky, no sabes lo que me hubiera encantado volver a verte.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Ironias


Perdona si dije te amo, pero
estaba a punto de eyacular.

Normalmente no soy así de romántico,
es más diría a mi favor
que sé odiarme a mí mismo
sin ayuda de nadie.
Pero claro, estabas encima
y brillaba tu sudor por el rostro
como si hubieras estado vomitando estrellas.
Y tu boca entreabierta gimiendo
en el ilícito idioma del orgasmo.
Y me bailabas,
podría decirse solo sexo
pero si lo llamo solo sexo
no sabría como se llama todo aquello
que hice antes.


Y dije te amo si,
hubiera bastado con algún monosílabo tal vez
y repetirlo hasta que pareciera un eco.
Quizás abrir el bául de los insultos
mientras apretaba tu culo a mí
con la única intención
de que me mojaras por dentro.

Podría haber mordido tu cuello,
lamer un pezón,
escribirte un poema con la lengua
en el cielo de tu boca,
ocuparme de tu ritmo,
hacernos música,
matemáticas,
geometría,
nuestros.

Haberme dejado arrancar los suspiros,
el aliento,
masticar las palabras,
desnudar las promesas,
tender en mi pecho tu sonrisa
al brillo de tus ojos.

Podría haber eyaculado como lo hace un hombre.
Pero no.
Dije te amo.
Y era cierto.



miércoles, 24 de abril de 2013

Dolor de cabeza


Anochece de golpe,
estoy cansado de fingir veranos.

- ¿ Hola como te llamas?

Un clavo no saca otro clavo
solo se mete más dentro.

Podías sonreírme así como si estuvieras a punto
de salir en una foto de boda.

Yo una vez iba a casarme,
luego recordé que el amor dura
lo que tarda una aspirina
en disolverse en el agua.
Me compré un perro.

A veces me duele la cabeza.
Hoy me duele la cabeza.
Ayer me dolía la cabeza.
Mañana me dolerá no verte en mi cama.
Luego la cabeza.
Otra vez.
Creo que pienso demasiado.

- Te ves muy bien con esos pantalones,
¿En serio, como te llamas?

- Si quieres quedamos como amigos.
Eso dijo, como si en la amistad
cupieran los besos
que quiero darle.

Como explicarle que yo solo soy amigo
de quien no me provoca atarla a mi cama.

Hace un mes que no me contesta el teléfono
se ha tomado en serio la amistad
hay que reconocerlo.

Se llama caleidoscopio,
mi perro,
le puse un nombre largo
para no tener que llamarlo.
A veces me gustan que las cosas vengan solas.
Como la lluvia.

Tampoco es que sea un imposible,
hay mujeres que por treinta lucas
se llaman como quieras toda la noche
o cinco minutos.
Depende de como la pienses.
Pero no por tener una conchita al oído
ya puedes sentir el mar.

Fingir veranos no me gusta,
imagino que las olas que borran mis huellas
lo hacen para que nadie me siga,
casi nunca voy a ninguna parte.
Aunque hubo una vez que tenía la dirección correcta
pero tome un atajo
y me perdí.

El amor hay que caminarlo despacio
si corres por llegar antes
también estarás borrando el después.

Y después del después no hay nada más
que una aspirina en un vaso de agua
y este dolor de cabeza.

domingo, 21 de abril de 2013

Buen viaje


El desamor no es otra cosa que estar en la estación solo y esperando que pase el tren de tu vida.

El amor es el viaje una vez lo hayas abordado.

Obviamente hay viajes que duran toda una vida, pero lo normal es que nuestros ticket sean efímeros, o no nos den para un viaje tan largo, o, simplemente, nos equivoquemos de andén.

Habra trenes preciosos que solo hacen trayectos de cercanías (un polvo, quizás dos) no siempre nos debemos guiar por el ruido de la locomotora a no ser que el placer por el destino final sea mutuo.

Y sucede a veces, que él que creías el viaje de tu vida, acaba por una razón u otra y no te queda más remedio que volver la estación a esperar, pero créeme siempre pasan otros trenes y aunque recuerdes paisajes pasados hay que intentar disfrutar de los que aparecen en ese momento por la ventanilla.

(Supongo que viajar en bici es lo más parecido a pagarle a una puta y caminar no sea mas que masturbarse)

Así que aunque ahora estés en la estación, triste y desolada las vías te aguardan otros caminos que recorrer, otras ciudades vertebrales que descubrir y un destino que tu misma crearás riel tras riel.

Buen viaje.

sábado, 20 de abril de 2013

Amor


Uno no tiene idea de lo que es el amor, hasta que el amor, se hace con todas las ideas de uno. Y entonces, sucede que detrás de cada pensamiento hay un suspiro. Los enamorados podrían usarse para inflar globos en fiestas infantiles.

Uno piensa que el amor debe ser maravilloso pero cuando estás dentro y ese amor tuyo no golpea al amor ajeno haciendo saltar las pulsaciones a ritmo de baja médica, es una mierda.

Cuando el amor tiene más de imaginario que de acto, más de sueño que de realidad, no estás amando a nadie por encima de ti mismo. Es lo que se llama espejismos del amor propio.

Si somos sinceros el amor, no es más que el hecho de quererse más a uno mismo, a través de otra persona.

Así que si algún día vuelves a venir a quererte conmigo, que sepas que te sigo esperando, porque yo tampoco se quererme sin ti.

Si ahora, la brisa te cambia la chasquilla de lado, o el aire juguetea entre tus muslos con la sádica intención de robarte lo más perverso de tu perfume, no seas tan estúpida de culpar al poniente, soy yo, otra vez que estoy pensando en ti.

Y suspiro.


viernes, 19 de abril de 2013

Su vulva

Su vulva siempre estaba a punto.

Cuando por fin se quitaba muy lentamente el negro de su piel, aquellos dos labios estaban tan húmedos que solo un beso era necesario para calmar la sed.

Su vulva era lo más cerca que se podía estar del mar sin tocarlo. Lo más lejos que se podía estar del odio al prójimo.

Su vulva era paz. En su vulva la violencia era un gato de tres meses jugando con un ovillo de lana.
El caos una metáfora macabra sobre la verdadera vida. El amor un acto cobarde para disimular que el cariño lo arrasa todo.

Meter la lengua allí era girar la llave en la puerta del paraíso y descubrir por fin que dios existe de verdad y es una mujer desnuda y con tacones sentada en tu cara. Oler tan cerca el placer y hundir la cara allí donde comienza la vida de cualquiera y donde solo continua la mía.

Si me faltaba el aire, claro, pero de tenerlo lo máximo que haría con el seria un suspiro de deseo, en cambio ahora el deseo me respiraba a mí, cerca, tan cerca, que su vaho escribía la palabra orgasmo en mi garganta. Y luego la hacia desaparecer, como una ola se lleva las pisadas de los turistas.



"Estaba de rodillas, ella se subió la falda,
 aparto los calzones y se pasó el dedo por 
los labios de su vulva, luego me lo metió en 
la boca para que lo lamiera. Acto seguido soltó 
una bofetada, como si mereciera un castigo
 por probar el paraíso."


jueves, 18 de abril de 2013

Amor propio


Incluso el amor propio necesita de alguien externo a uno mismo. No creo que la autoestima le crezca a alguien de mirarse al espejo si nadie le recuerda de vez en cuando lo bueno, guapo o increíble que eres. O lo estúpido, porque si una mujer se molesta en decirte lo estúpido que le resultas, es que esperaba más de ti. Y si esperaba más de ti ya es un halago. Aunque luego tu no sepas recompensar su esperanza con un hecho que la corrobore.

Yo no tengo amor propio. De hecho si he tenido un verdadero desamor en todo este tiempo de vida, he sido yo mismo. Dirán que si no te quieres mejor, que así tienes más amor para repartir con los demás pero eso es mentira. Si no te quieres, acabarás culpando al mundo de ello, a ellas que no te miran, o no te hablan, o no te llaman, a todos por no saber valorarte como tú crees que deberían. Y entonces lo que fluye se llama odio. El odio es un animal imposible de domesticar, similar a encerrar a una pantera en el pecho. Alguna vez admitirá una caricia, quizás dos pero nunca sabes en cual de ella puedes perder la mano.

martes, 16 de abril de 2013

¿A partir de qué altura el cielo es cielo?


la soledad no empieza cuando ella se va. la soledad comienza cuando sin ella tú tampoco te encuentras.

¿A partir de qué altura el cielo es cielo?

Sería muy bueno saber ciertas cosas antes de aprender a volar. O por ejemplo, ¿en qué beso el amor se convierte en cariño?

Te dirán que uno más uno es dos (y no siempre) que Roma es capital de Italia, que debes estudiar mucho para estar sin trabajo con cierta decencia.

Ignoran que cuando ella se va, la única suma que te importa son las de sus lunares de la espalda en tu mente, que Roma sin sus labios también es un suburbio y que la decencia solo sirve para que te la perviertan con morbo.

Que en el amor se miente por amor, de eso tampoco te avisará nadie, aunque seguramente ni siquiera lo sepan y cuando se dan cuenta ya es tarde.

Casi siempre es tarde.

La única vez que llegué pronto a un sitio ella lo llamó casualidad. Aunque sinceramente no lo diferencié tanto, para mi simplemente era un banco mas en el parque.

Nunca deberías fiarte de quien llama casualidad al amor, seguramente lo llevaba buscando toda la vida.

Llegué pronto, tanto, que ni siquiera había abierto del todo. A lo mejor me equivoco pero yo creo que el amor es como las puertas giratorias de los hoteles si te despistas un poco acabas justo donde empezaste.

Y aquí estoy, de hecho, con las alas rotas y con unas ganas absurdas de saber si el cielo, el de verdad, se puede tocar simplemente alargando la mano.