Lo que no es normal, es que hagas los imposibles con dos parpadeos y un dedo índice que indique la dirección que quieras. Que en tu escote la primavera esté de oferta, el verano de resaca, el invierno si te alejas. Que si tu falda se baja la autoestima se suba tanto que se puedan lamer nubes hasta que llueva.
Lo anormal, es que estés en tu peso, sesenta y seis kilos de besos que quiero darte, que en tu piel el sol más que posarse se masturbe. Que jamás asentiré, que deseo no entenderte y no romper el misterio. Que las huellas de tus tacones son las migas de pan que llevan a la felicidad de tus muslos. Al aliento de tu boca.Que si te caes, me lanzo, más que a recogerte a revolcarnos.
Quizás ahora por llevarles la contraria debieras hacer lo normal y besarme, que después de eso ya pondré yo la locura.
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