sábado, 12 de octubre de 2013

normalidades

Lo normal es que si no pueden hacerlo te critiquen que lo hagas. Que si sus espejos repelen su escotes o una falda demasiado corta, tu seas una puta por llevar tal escándalo pegado a la piel. Lo normal es que estés más gorda o demasiado delgada, o quizás muy blanca, o tan morena que te diagnostiquen cáncer de piel en un futuro próximo. (Hasta quizás lo deseen). Lo normal es que no acaben de entenderte aunque seguramente asientan con la cabeza si te explicas. Lo normal es que halaguen tus altos tacones y esperen tu caída en el próximo bordillo.

Lo que no es normal, es que hagas los imposibles con dos parpadeos y un dedo índice que indique la dirección que quieras. Que en tu escote la primavera esté de oferta, el verano de resaca, el invierno si te alejas. Que si tu falda se baja la autoestima se suba tanto que se puedan lamer nubes hasta que llueva. 

Lo anormal, es que estés en tu peso, sesenta y seis kilos de besos que quiero darte, que en tu piel el sol más que posarse se masturbe. Que jamás asentiré, que deseo no entenderte y no romper el misterio. Que las huellas de tus tacones son las migas de pan que llevan a la felicidad de tus muslos. Al aliento de tu boca.Que si te caes, me lanzo, más que a recogerte a revolcarnos. 

Quizás ahora por llevarles la contraria debieras hacer lo normal y besarme, que después de eso ya pondré yo la locura.

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