me siento en la barra
junto drogadictos que usan rosarios de torniquete,
padres de familia a quienes las matemáticas
nunca llegaron a resolver sus complejos de Edipo,
idealistas convertidos al pop-rock
trasplantándose sueños por la nariz,
ratones que me robaron los cordales
para comprar acciones en Colgate,
musas con tetas silvestres y pecosas
que no se acuestan con escritores de levadura,
ex–esposas con alas de nicotina
que prefieren cuidarse de los Virgos
si hay un Jueves y dos tequilas de por medio,
camioneros que al hombro me lloran asfalto
para luego introducirme al arte marcial
de mear en botellas…
aquí espero a que venga alguien
con un cheese cake y tres candelabros
y alguna chica como una Marilyn a la que le sobra mucho trópico y tinta
a cantarme “Happy Birthday Mister President”
no... mejor
prefiero pasármelos con perfectos desconocidos
a los que le importo lo suficiente
como para empujarme a un vaso de huracanes sin hielo
con el piano de Arrau atado al tobillo…
donde al menos no estas tú y tu Polaroid
ansiosas por cagar recuerdos
aconsejándome que pose a lo Mona Lisa
si que de verdad
no se me da lo de ser feliz.
miércoles, 23 de octubre de 2013
sábado, 12 de octubre de 2013
normalidades
Lo normal es que si no pueden hacerlo te critiquen que lo hagas. Que si sus espejos repelen su escotes o una falda demasiado corta, tu seas una puta por llevar tal escándalo pegado a la piel. Lo normal es que estés más gorda o demasiado delgada, o quizás muy blanca, o tan morena que te diagnostiquen cáncer de piel en un futuro próximo. (Hasta quizás lo deseen). Lo normal es que no acaben de entenderte aunque seguramente asientan con la cabeza si te explicas. Lo normal es que halaguen tus altos tacones y esperen tu caída en el próximo bordillo.
Lo que no es normal, es que hagas los imposibles con dos parpadeos y un dedo índice que indique la dirección que quieras. Que en tu escote la primavera esté de oferta, el verano de resaca, el invierno si te alejas. Que si tu falda se baja la autoestima se suba tanto que se puedan lamer nubes hasta que llueva.
Lo anormal, es que estés en tu peso, sesenta y seis kilos de besos que quiero darte, que en tu piel el sol más que posarse se masturbe. Que jamás asentiré, que deseo no entenderte y no romper el misterio. Que las huellas de tus tacones son las migas de pan que llevan a la felicidad de tus muslos. Al aliento de tu boca.Que si te caes, me lanzo, más que a recogerte a revolcarnos.
Quizás ahora por llevarles la contraria debieras hacer lo normal y besarme, que después de eso ya pondré yo la locura.
sábado, 5 de octubre de 2013
Encajar
Mi profe de basica me dijo
que si no aprendía la tabla del 3
y que “baca” era con V
y “decedsion” llevaba
P de Puta, S de Sancho con o sin panza, y tilde de la madre que me pariÓ
no iba a encajar.
Luego el profe de Historia me informó que los que como yo
buscaban las Leyes de Newton en la Constitución del país
y creían que Einstein sacó la lengua porque tenía amigdalitis
nunca lograban encajar.
En el Mayo de mis 19
un Comunista de derechas burguesas
me planteó que los Trotskistas Afrancesados y Sabineros de mi rasa
ni borrachos encajaban….
y el psiquiatra Freudiano-Marxista al que me remitió
para exorcizarme
me echó también a patadas
cuando le recordé que Ana O padecía de mononucleosis,
que el “Capital” es una gran novela de ciencia-ficción
y que Tristan Tzara le ganaba a Lenin jugando ajedrez.
Ya en la horca de los Católicos Pragmáticos y Capitalistas
donde tampoco encajo
entendí que las caries
tienen que ver con el consumo de mierda Made in China,
que el disfraz del Super-Hombre Niestzscheriano
por el que pagué altos impuestos a los 21
solo sirve de Visa
para matarse en cualquier barra de la ciudad,
y que después de tanto escapar
devine en un Número Social que padece de sangre Caribe Positivo
cuyo Historial de Crédito
tiene más de melodrama que “Tacones Lejanos”.
Hoy con 29 en la Caverna de Platón soy el asesino
todavía me como las uñas mirando la CNN
a veces lloró entre desconocidos
tiemblo en la oscuridad y durante la menstruación de mi novia
sé que solo puedo aspirar a la larga
a ser un Big Mac letrado para gusanos
…y mientras tanto
deseo seguir con este guión de Miserable
que aun entre miserias
se resiste a encajar.
que si no aprendía la tabla del 3
y que “baca” era con V
y “decedsion” llevaba
P de Puta, S de Sancho con o sin panza, y tilde de la madre que me pariÓ
no iba a encajar.
Luego el profe de Historia me informó que los que como yo
buscaban las Leyes de Newton en la Constitución del país
y creían que Einstein sacó la lengua porque tenía amigdalitis
nunca lograban encajar.
En el Mayo de mis 19
un Comunista de derechas burguesas
me planteó que los Trotskistas Afrancesados y Sabineros de mi rasa
ni borrachos encajaban….
y el psiquiatra Freudiano-Marxista al que me remitió
para exorcizarme
me echó también a patadas
cuando le recordé que Ana O padecía de mononucleosis,
que el “Capital” es una gran novela de ciencia-ficción
y que Tristan Tzara le ganaba a Lenin jugando ajedrez.
Ya en la horca de los Católicos Pragmáticos y Capitalistas
donde tampoco encajo
entendí que las caries
tienen que ver con el consumo de mierda Made in China,
que el disfraz del Super-Hombre Niestzscheriano
por el que pagué altos impuestos a los 21
solo sirve de Visa
para matarse en cualquier barra de la ciudad,
y que después de tanto escapar
devine en un Número Social que padece de sangre Caribe Positivo
cuyo Historial de Crédito
tiene más de melodrama que “Tacones Lejanos”.
Hoy con 29 en la Caverna de Platón soy el asesino
todavía me como las uñas mirando la CNN
a veces lloró entre desconocidos
tiemblo en la oscuridad y durante la menstruación de mi novia
sé que solo puedo aspirar a la larga
a ser un Big Mac letrado para gusanos
…y mientras tanto
deseo seguir con este guión de Miserable
que aun entre miserias
se resiste a encajar.