domingo, 29 de agosto de 2010

No seré yo quien se invente
una nueva manera de gemir
pero si vienes, si me ayudas,
podemos dar un concierto asombroso
que no olviden los vecinos en sus vidas.

Y eso que no, no es tu vulva lo más bonito de ti,
de hecho seguramente sea lo menos hermoso
de ese país tuyo donde vives y resides.

Y sin embargo si me lo pidieras
me arrancaría mi ojo derecho con las manos
ese con el que no sé guiñar
por lamértelo en este preciso instante.

Y si eso haría por lo menos bonito de ti
mejor no te imagines
lo que podría llegar a hacer por tu boca.

Recuerdo aquel día en el cine de manos en los muslos,
ni idea de cómo se llamaba la película,
había una actriz rubia que besaba sin guión
y un camarero gordo con tres frases subtituladas
que no dejaba de mirar bajo tu vestido.
No sé si dejó de funcionar el aire acondicionado
o nos trajimos el sol bajo la ropa.

Y es que hace un millón de noticiarios
que no sales en la tele.
Desde aquella vez que enseñaste un pecho
en un partido de tercera
y el locutor que tenía muñeca inflable y tres hijos
no dejó de tartamudear en toda la prorroga.
Debió ser la única vez de aquella liga
en la que consiguió sonreír toda la grada.

Porque no solo yo te echo de menos,
los patos del parque
se hicieron anoréxicos cuando te fuiste,
se pusieron en huelga de bocinas
los camioneros de la avenida de la muerte
y el muñeco del paso de peatones
prefirió el daltonismo a tus ausencias.

Porque ya ni el aire tiene fuerza
para levantar una falda
si no subes tú la cuesta de mi vida.
Ni los borrachos del parque me han perdonado
que te haya sustituido en mis paseos
por mi poco armonica sombra.

Y todas estas letras, no me salvan,
al fin y al cabo no es más
que otra excusa para hacer papiroflexia.

jueves, 26 de agosto de 2010

Se desprendió de los zapatos y de las medias, era tarde, tanto, que hasta el reloj había extraviado dos horas durante la noche.
Olía a ron, a tabaco y a hombre. Se sentía sucia como cuando pequeña aún queriendo ser princesa jugaba en el barro.

Se miró al espejo y aunque sabía la respuesta le preguntó a aquella niña que llevaba dentro si esto era lo que esperaba de ella a estas alturas de la vida.
La niña que sólo había mentido aquella vez que fumó a escondidas en el baño del colegio negó rotundamente con la cabeza.

Una lágrima a velocidad prohibida cayó por su pómulo.

Esta vez sabía que no sólo iba a bastar con una ducha.

lunes, 16 de agosto de 2010

10 cosas que debes saber de ella

1 LO OBVIO

Cuando nació su madre ya sabía que era una hija de puta.


2 UNA NIÑA LISTA

La primera palabra la dijo al año y fue papá a un desconocido.
Era inteligente al fin y al cabo podía ser cualquiera.


3 FROTAME Y YO CUMPLO TUS DESEOS

A los seis años soñaba con ser astronauta.
Cuando cumplió diez solo quería ser veterinaria.
A los dieciocho lo único que quería es ser mía.
No iba a ser yo el que jodiera todos sus deseos.


4 CINEFILO

Tiene la sonrisa de Milla Jovovich en El quinto elemento,
Las piernas de Salma hayek en  Desde el crepusculo hasta el amanecer,
el descaro de Sharon en bajos instintos,
el culo de jennifer lopez en la película que se le antoje,
los ojos de Drew Barrymore en jamas besada ,
las manos de Nicole kidman en batman
Y si consigues que se enoje es como Uma thurman en Kill Bill .



5 TE LO JURO

Yo, soy su único defecto.


6 SUPERPODERES


Si quieres ser invisible, basta con que vayas con ella por la calle.


7 NO TODO ES UNA CUESTION DE LENGUA


Sabe decir te quiero en tres idiomas,
el nuestro,
el del silencio
y en francés.

Si algún día me deja enseñarle ruso
definitivamente será la mujer de mi vida.


8 SEXO

Cada vez que me sumerjo dentro de su piel,
es como romperle la cristalera a una catedral,
como profanar la tumba de Marilyn,
como cumplir dieciocho una y otra vez
como bañarse desnudo en el mar
o correr bajo la lluvia,
o dormir con belladonna.

Cada vez que me sumerjo en su piel
es como volver a nacer
a morir
a resucitar.
a vivir.

Por eso lo intento.


9 ERASE UNA VEZ UNA SONRISA


Una vez me dijo
-Si sigues sonriendo así te voy a comer.

Desde entonces ya no soy un hombre triste.


10 EPITAFIO

Vi los paisajes más hermosos que se pueden contemplar en la vida.

miércoles, 11 de agosto de 2010

A ella no le costó ni un parpadeo

Estaba sentada al fondo de la barra. No hubiera pasado desapercibida, ni en una manifestación a favor de la cadena perpetua para los mosquitos que zumban por las noches cerquita del oído.

Bebía y fumaba sin cesar, evocando al olvido. En realidad todos los que transitábamos la oscuridad de estos bares necesitábamos olvidar.
Por eso en los baños siempre había preservativos usados en el suelo y las papeleras. Porque sólo cuando el olvido se multiplica por dos se anestesian ciertos recuerdos.

Quizás debería haberme acercado en plan película americana e invitarla a una copa
y oírla melodicamente como si de su voz en lugar de palabras salieran olas que chocaban contra las rocas.

Haberle contado los lunares del cuello y haber trazado diagonales con sus pecas hasta que toda su piel fuera galaxia.

Comprobar si era cierto lo que imaginaba, que en su boca el ron sabía más dulce.

Lamer su vulva allí de rodillas hasta que sus orgasmos le cambiaran la letra a alguna cancion de moda.
Que dijera mi nombre entre gemidos, que se lo inventara, que me llamara "ahhhhhhhhhhh sigue sigue" o "mmm no pares". Siempre he querido llamarme "mmm no pares". Me resulta tan glamouroso.

Que mi lengua jugara a ser el pez mas feliz de sus océanos.

Pero no, me quedé allí parado mientras la veía caminar hacía la puerta con el pelo recogido y una mueca de soledad incalculable.

Me miró un segundo en el cruce, quizás fueron dos, aunque a mí me parecieron quince años. Me hice viejo en su mirada de repente.

Y a ella, a ella no le costó ni un parpadeo.

martes, 3 de agosto de 2010

supermercado


Se suceden la estanterías una tras otra
con etiquetas numéricas brillantes
y lo único que me interesa de todo el supermercado
no tiene precio.

Está en la caja siete,
es morena
y cada vez que sonríe
crecen cincuenta y cinco nuevas orquideas
en la sección de botánica.

Huele al perfume ese de
"si te acercas demasiado perderás el equilibrio"

Ojalá algún día me muestre
lo hermosa que puede ser si ella quiere

Apenas se maquilla,
el pelo recogido
como una de esas atletas de natación sincronizada,
ni siquiera respira,
le baila el aire.

La placa del pecho dice su nombre
aunque siempre que la miro mi cerebro lo olvida
y me pongo a jugar al gato
con las pequitas de sus pómulos.

Tengo que reconocer muy orgulloso
que no le he ganado todavía.

Hace malabarismos con las monedas
y trucos de magia con los billetes,
es licenciada en parpadeos provocadores,
anestesista en los dolores de la soledad,
miss cabello bonito del pasillo del champú,
reina del descuento de la sangre en el cerebro.

Suya, solo suya
aunque a veces
cuando se le olvida abrocharse el último botón
también es mía.
O casi.

Estoy llenando la despensa
de cosas que no me voy a comer
y creo que ella lo sabe.

Cuando habla.
Yo solo pienso.

- ¿ Quieres una bolsa caballero?

(Lo único que quiero es un beso tuyo o dos
o un millón y luego otro millón y otro
hasta no saber si tengo mi boca en tu boca
o en la mía)

- Son treintamil quinientos cincuenta
- ¿ Tienes los cincuenta?

( lo que tengo son cincuenta maneras diferentes de hacerte sonreir)

- ¿ Señor me estás oyendo?
- ¿Señor?.....
- Ah si perdone, tome.
- Hasta mañana caballero.

(Hasta mis sueños señorita)

- Chao.