jueves, 19 de diciembre de 2013

Pero tú que vas a saber de vacío

Debería guiñarle el ojo solo a las pelirrojas
y así no parecer que tengo un tic
cuando decoro con mis huellas
estas avenidas del fracaso.

¿Sabías que el vacío interior pesa igual
que si te hubieras comido un elefante?

Lo digo en serio,
pesa mas tu ausencia
que tenerte encima sobre mi pecho desnudo.

Pero tú que vas a saber de vacío
con la boca llena.
(Imagino)

Hace un viento cruel,
de esos que parece que en cualquier momento
va a comenzar a llover ropa tendida.
E intuyo que los pájaros se van a enamorar
de tus calzones
y las nubes del decorado de tus pantys
y la luna del poliéster de tus faldas.

¿Sabías que en el reflejo de un cenicero
se ve un cáncer de pulmón?

Es desde que no me miro en tus ojos
que me hallo enfermedades
que no tengo.

Y otras que no existen.
¿Has oído hablar alguna vez de la almohaditis crónica?

Pues yo la tengo.
Sucede cuando confundes la almohada
con el cuerpo que deseas.

La decepción en las legañas es la almohaditis crónica.

Madre es antónimo de espejo.
- Estás tan guapo hoy hijo mío.

Lo mejor de ser yo eras tú.
Y ahora que tú no me dejas ser yo
ni tú ni yo sabemos lo que soy.

¿Sabías que el ego de un hombre se mide con regla
y a partir de 18 es infinito?

La primera vez que te vi
pensé que eras un dibujo de esos
en los que hay que unir los puntitos
y al trazar la segunda linea
ya estaba enamorado de ti.

Tanto como un diabético de la tarta de cumpleaños de su hermano.
(Suspiros)

Teclear un poema
como si tocaras a piano
la melodía contra al odio.

Tac tac tac
Tac tac tac
Tac tac tac

No funciona nunca pero mis dedos
agradecen danzar justo a la inversa
de lo que dicta mi cerebro.

¿Sabías que es cierto aquello de cuando te mueres
ves tu vida pasar en un minuto?

Yo me he muerto tres veces y todas ellas
has pasado de mí y por mi vida.

Sonaba triste,
como un trompetista a la guitarra,
como un crack en la espalda de una gimnasta vietnamita,
como tu nombre en mi boca.

Sonaba triste tu voz
al otro lado del teléfono.

- Perdona-
Como si una palabra tapara un agujero.

¿Sabías que el amor no se encuentra en la farmacia en cajas de doce?

(Tu que vas a saber si te huele el aliento a mora)
(Supongo)


Le digo a julián.
- Es tan bonita como esa botella-
- ¿La de whisky?- Pregunta.
- La de ron- Contesto.
- ¿Te la pongo?-
- Desnuda por favor.

Y después de la tercera copa
mirando el cielo estrellado en la terraza
desinflo todo mi ego sobre tu cintura imaginaria.

Y luego sigo bebiendo.

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