lunes, 6 de mayo de 2013
Otra forma absurda de morirse. (cap 11)
Me gustaba tanto. Ya era ese el único motivo por el que seguía acudiendo a ese bar. Por el que no intentaba ganar la batalla de la palabra y le cedía el terreno necesario para que me clavara sus verbos bajo el paladar, su abecedario en la entrepierna.
Miraba su boca y no pensaba en sexo oral. No fantaseaba sobre la profundidad de su garganta. No le contaba a mis demonios internos lo mucho que nos divertiríamos haciendo que jaderara como si acabara de correr cinco kilómetros.
Miraba su boca y quería besarla. Besos de despedida. De hasta mañana. Besos sin lengua incluso. Besos que traen otros besos. Y otros. Hasta que ya no sabes que labios de verdad son los que te pertenecen, ni que sabor es el de tu boca.
Miraba su boca y sabia que besarla era lo mas maravilloso que podía ocurrirme en la vida. Porque en ese momento mi vida, era su boca. Y respirar lejos de ella, otra forma absurda de morirse.
Para Vicky, no sabes lo que me hubiera encantado volver a verte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario