Uno no tiene idea de lo que es el amor, hasta que el amor, se hace con todas las ideas de uno. Y entonces, sucede que detrás de cada pensamiento hay un suspiro. Los enamorados podrían usarse para inflar globos en fiestas infantiles.
Uno piensa que el amor debe ser maravilloso pero cuando estás dentro y ese amor tuyo no golpea al amor ajeno haciendo saltar las pulsaciones a ritmo de baja médica, es una mierda.
Cuando el amor tiene más de imaginario que de acto, más de sueño que de realidad, no estás amando a nadie por encima de ti mismo. Es lo que se llama espejismos del amor propio.
Si somos sinceros el amor, no es más que el hecho de quererse más a uno mismo, a través de otra persona.
Así que si algún día vuelves a venir a quererte conmigo, que sepas que te sigo esperando, porque yo tampoco se quererme sin ti.
Y suspiro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario