sábado, 24 de abril de 2010

al hombre puzzle

Estoy tan triste,
no esa tristeza habitual que me invade,
a ver como explicarte:
"Ayer miré a los ojos a la muerte
y los tenía mas bonitos que los tuyos"
Algo así.

Que fría la chica de tu contestador automático
no sabe nada de necesidades,
a ella solo le importa la cobertura
y la nuestra se la tragan los fantasmas.

¿Sabías que los fantasmas no tienen nombres,
que solo son iniciales?

Yo solo quería oirte decir algo
sobre habitaciones libres
en algún hotel de plutón.
O perdóname,
o te quiero solamente a ti,
o te estoy esperando todavía tonto,
o algo de eso que suelen decirse
las personas que se aman de verdad.

Es curioso que en el amor
duelan más los silencios que los insultos.

Y estaba tan triste,
no esa tristeza habitual que me invade,
a ver como explicarte:
"Me siento a ver el mar desde el paseo
y solo veo un charco que se mueve"
Algo así.

Ahora vuelas, alto,
casi te veo perderte en el horizonte,
cada vez más lejos.
Más inálcanzable,
más platónica.

A mí, al hombre puzzle,
sólo me queda mirarte desde abajo
mientras poco a poco me ire pegando los trocitos.

A ver si los encuentro.



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