miércoles, 14 de abril de 2010

princesa


En el barrio donde vivo dios es ateo
pero eso a ella le importa una mierda.

Mi atleta preferida sortea charcos
en calles sin nombre,
subida en esos vertiginosos tacones
con los que cualquier fetichista como yo
pediría que su desnudo
siempre fuera incompleto.

Y dobla las esquinas sin despeinarse
donde animales vestidos de hombre
te venden cápsulas para ver gnomos azules.

Observa sin pupilas como hombres casados
practican en portales el deporte extremo
de follar sin condón y sin recuerdos
con putas de países que no existen.

Y en todos los semáforos a mi princesa
le tocan con la bocina de los autos
la canción de "Te estamos follando mentalmente"

Hasta el muñeco del paso de peatones
se gira sobre si mismo como una lagartija
para verle la marca de los jeens.

Le da de comer a las palomas de la plaza,
acaricia a los gatos callejeros
ofrece los buenos días a los mendigos de la aceras
que un vez al día sueñan que su vida
aún puede oler a primavera eterna.


La reina de mi vida patea la ciudad.
cambiándole el paisaje a los bordillos,
reflejándose en las vitrinas de las tiendas
donde maniquíes con principio de anorexia
sufren el complejo de la carne.

Mi niña llega a casa con esa sonrisa imposible,
con el pelo suelto y el aliento de fresa,
con esa voz de que todo allá a fuera esta en orden,
con la ropa recién planchada
y sin un solo rasguño.

Y me besa como solo sabe besar una mujer
a la que le baila el mundo en las manos
y pegada a mi cuerpo me dice que me quiere.

Porque en mi barrio dios es ateo
pero ella todos los días de mi vida
me hace algún milagro.

2 comentarios:

Unknown dijo...

pues ke puedo decir ke no haya dicho ya??... me enkanta!

Oscar kp dijo...

y ami me encantas tu