Me gusta tanto que no me importa
que no use ropa sexy los viernes por la noche.
Por que cuando sonríe
se me olvidan todas las mujeres que no tuve.
Y la magia es verla besar el borde de la copa,
mientras a mis ojos le dan por clavarse en lo más tímido de su escote
y los suyos me colorean los pómulos del color que más le gusta.
Luego parpadea y yo la imito
y en centésimas de segundos compartimos
la oscuridad donde se administran los secretos.
Crecen crucigramas desnudos en el espacio que habita
entre su piel y la mía,
las palabras en fila de a una
se le cuelgan de la comisura de los labios,
está tan cariñosa cuando le interpreto los silencios
que me tragaría las palabras que no dice
para luego juntarlas con las mías
y suspirarle un poema pulmón adentro.
Pero hasta que su "tú" y mi "yo"
nos sea un "nosotros"
no volverá a haber pasión en el mundo de los verbos.
Se sienta, me observa,
sé que si descruza las piernas en este instante
habrá un cadáver con mi apellido
en el mismo suelo que ahora pisa.
Yo debo ser el hombre con más muertes de la historia.
Ahora se enciende un cigarro
yo sólo espero que el aire
me bese con el humo de su boca
ahora que todavía nuestros labios
se sueñan en habitaciones diferentes.
Y el mundo a lo suyo
sin percatarse de lo nuestro
continúa girando a su antojo
y mientras esperamos que nos crezcan las manos
nos seguimos haciendo el amor con las pestañas.
para mariel...
que no use ropa sexy los viernes por la noche.
Por que cuando sonríe
se me olvidan todas las mujeres que no tuve.
Y la magia es verla besar el borde de la copa,
mientras a mis ojos le dan por clavarse en lo más tímido de su escote
y los suyos me colorean los pómulos del color que más le gusta.
Luego parpadea y yo la imito
y en centésimas de segundos compartimos
la oscuridad donde se administran los secretos.
Crecen crucigramas desnudos en el espacio que habita
entre su piel y la mía,
las palabras en fila de a una
se le cuelgan de la comisura de los labios,
está tan cariñosa cuando le interpreto los silencios
que me tragaría las palabras que no dice
para luego juntarlas con las mías
y suspirarle un poema pulmón adentro.
Pero hasta que su "tú" y mi "yo"
nos sea un "nosotros"
no volverá a haber pasión en el mundo de los verbos.
Se sienta, me observa,
sé que si descruza las piernas en este instante
habrá un cadáver con mi apellido
en el mismo suelo que ahora pisa.
Yo debo ser el hombre con más muertes de la historia.
Ahora se enciende un cigarro
yo sólo espero que el aire
me bese con el humo de su boca
ahora que todavía nuestros labios
se sueñan en habitaciones diferentes.
Y el mundo a lo suyo
sin percatarse de lo nuestro
continúa girando a su antojo
y mientras esperamos que nos crezcan las manos
nos seguimos haciendo el amor con las pestañas.
para mariel...
1 comentario:
wow no sabes todo lo ke paso por mi mente mientras lo leia.. seria lo mas chido del mundo poder tenerte cerca osito... te kiero..me estremeces y me konkistas kon k/u de tus letras.
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