sábado, 7 de abril de 2012

El hombre que se abrasaba a los postes séptima parte


Decía el "viejo Julio" que una persona deja de ser joven cuando para ver a sus amigos en lugar de ir a un bar cualquiera tenía que ir al cementerio.

Yo no he tenido muchos amigos, para considerarlo amistad, uno debe además de compartir los secretos, aceptarlos. Tener el poco orgullo para pedir disculpas y el arte de saber perdonar. Siempre he pensado que los amigos de cada persona se cuentan por las mentiras que cada uno sea capaz de contarles.

El "viejo Julio" también decía entre sorbo y sorbo que la amistad es lo que le sobra al amor y el sexo lo que le falta. Que una persona empieza a follar de verdad cuando se quiere más a si mismo que a su pareja. Y ocurre, te lo juro que ocurre. Confirmaba a la vez que hacía memoria rascándose la cabeza.

Un tipo peculiar, que formaba parte de los decorados de los bares más viejos de la ciudad, algunos decían, que él fue quién se tomó la primera copa en todos ellos y que a este paso donde la economía era un puto desastre también se tomaría la última.

- No soy divorciado, ni soltero, ni viudo, simplemente me las he arreglado para estar solo. Y no es fácil. Yo nunca he levantado un copa por una mujer, ni para celebrar ni para olvidarla. Mis borracheras no han sido más que sed y créeme amigo, cuando no te quiere nadie, no basta con el agua.

Estaba pensando en Valeria, esa rubia que apareció en la pista de baile, como un rayo de tormenta en una noche de verano. Pensando en que quizás no existía tal y como la recordaba. Aquella mañana me había deshecho de su teléfono pero su recuerdo taladraba mi cabeza. Su recuerdo era un vecino martillo en mano a las ocho de una mañana de domingo, clavando las repisas que sostedría su pasado de rutinas.

- Julio- le pregunté- ¿Si una mujer que acabas de conocer te da su teléfono que significa?

Julio volvió a su cabeza, blanca como si la hubiera enterrado en la nieve. - Que nunca tendrá saldo para llamarte ella- Dijo y sonrió,como quién tiene la verdad absoluta de las cosas.

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