martes, 11 de marzo de 2014

una estúpida forma de decir adiós.

Si tus manos se olvidan de salvarme del precipicio,
si tus dedos se han cansado de desatarme la vida
si a mi nombre lo has anclado al fondo de tu garganta,
si tu lengua ya no sabe el sabor de tus  orgasmos.
Si tu dientes ya no quieren tatuarme tu sonrisa,
si tus ojos ya no ven más allá de lo que miras,
si tu pelo y mi almohada se recuerdan con nostalgia,
si el color de tus zapatos ya no es el de mis sueños.
Si tu piel es traducida a un idioma desconocido,
si en tu forma de callar solo encuentro más silencio,
si tu odio y un portazo no me dicen hasta luego,
si tu amor y una caricia no prometen para siempre.
Si tus piernas no se abren como flores en el campo,
si en el vaho de tus suspiros no coloco nuestros nombres,
si tus muslos no reclaman que arrodille mi deseo,
si tu culo ya no incita que le escriba al equilibrio.
Si tus pies y mi camino se han llevado la contraria,
si un prohibido te censura y un perdona te conmueve,
si los charcos no reflejan la verdad sobre la lluvia
si un paraguas te resulta un lugar acogedor.
Si le has llamado destino al último cambio de acera,
si has llegado con retraso para no verme venir,
si tu cuerpo ya no tiembla si te llamo por tu nombre,
si tu nombre ya no tiembla si te llamo por tu piel.
Si ya no soy capitán del naufragio de tu barca,
si ya no soy esa isla ni tu quieres ser ciudad,
si ya no sabes si yo, por el temor a ser mía
si yo no quiero otro tú que el que me acerque a ser yo.
Si ya no quieres volver, si no has sabido quedarte,
si yo no quiero quedarme por si no piensas volver,
si vuelves ya no estaré por temor a que no vengas,
si estoy tú no vendrás por si acaso ya me fui.

No hay comentarios: