Imagina a un equilibrista, a cien metros de altura, andando por una cuerda. Ahora imagina que ese equilibrista soy yo. Pues verte es como si me quitaran la red de protección. Besarte como si desapareciera la cuerda.
Si, ya sé que te dije que en otra vida me gustaría ser pájaro. Pero en esta, con qué alas sobrevivo a ti, si con solo pensar en tu culo me muero de vértigo. Para los que llevamos tanto tiempo viviendo dentro de una burbuja, la libertad es como un animal salvaje, bello pero peligroso. Ahora vendrás con tus armas de mujer y yo me defenderé con mi escudo de hombre. Como si salir ileso de ti fuera una victoria, en lugar de una estupidez. No sé cuántas segundas partes necesitamos para desaparcar los sueños, para que las promesas nos estallen en las manos, para que el amor domestique al miedo y deje de esconderse cada vez que empieza la cuenta atrás. Como si hubiera refugio donde no doliera tu ausencia. Ahora yo te esperaré con mis pistolas de juguete y tú aparecerás con una granada entre los dientes. Cualquier guerra es injusta si tú eres el enemigo. Cualquier paz aburrida, si te tengo de aliada. Estoy completamente seguro que los hombres cobardes viven más tiempo que los valientes.Pero yo lo que quisiera saber es cuántos años sin ti, son igual a una muerte. Porque lo mismo estoy viviendo de más, para echarte de menos.
Imagina a un equilibrista a cien metros de altura andando por una cuerda. Ahora imagina que ese equilibrista soy yo. Lo peor no es la caída. Si no el dónde. Porque si al final están tus brazos, tengo la absoluta certeza, de que habrá merecido la pena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario