Amanece.
La ciudad parece un campo minado,
anoche estuve jugando al poker con el diablo,
no me pareció tan malvado,
no más que todos ustedes
los bautizados con agua de grifo.
Estoy sin trabajo.
Está todo muy jodido allá fuera. Eso dijo.
Luego pidió un whisky triple,
yo un vodka.
Y brindamos en contra del sexo tántrico.
La crupier era rubia,
tenía esa sonrisa fingida
de las actrices de cualquier serie juvenil
y soñaba con hacer de lesbiana
en alguna película de Almodóvar.
Siempre me han parecido muy inteligentes las lesbianas
por eso a veces las odio y otras
las imagino haciendo posturas donde la flexibilidad
debería ser considerada arte.
No sé en qué lugar de esta desordenada habitación
extravié el amor,
era una pelotita pequeña de goma
de esas de muchos colores
que cuando las lanzas
rebotan sin sentido por todas partes.
Al principio la llamaba Ingrid
pero cuando la perdí la nombraba
como a la hija de puta esa que me quiso alguna vez.
Supongo que el amor sin insultos no deja de ser cariño.
Natalia no soportaba el olor a tabaco,
en aquel tiempo gastaba más en chicles,
que en cigarrillos
pero es que me gustaba tanto su boca….
y eso que ella decía que mi lengua
era como un pez borracho
y jamás fuimos capaces de que ellas
bailaran al mismo ritmo, la misma canción.
Natalia nunca fue mi pelotita de goma
pero tenía ese toque de lolita manga
que siempre conseguía despertar
mi más bajos instintos.
Porque quizás no lo parece
pero yo aquí en el pecho
tengo un suburbio.
Anochece.
La ciudad sigue pareciendo un campo minado
hay gente explotando por todas partes.
Hace calor.
Si me muriera ahora mismo
nadie me echaría de menos.
Y eso duele.
Mucho.
Más que una sesión de media hora
con "Sacha grey"
que juega a los dados con tus testículos
si no le eres obediente.
Un whisky triple por favor.
La camarera es muy simpática
tiene las tetas operadas
y le encanta que le recite versos
sobre el morbo que me da
verla masticar el hielo.
Quizás esta noche no duerma solo
pero por mientras el amor
seguirá por ahí rebotando
a sus anchas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario