Nueve semanas sin medias,
resulta que no hizo tanto frío aquel mayo,
ni Marilyn llevaba calsones bajo su vestido,
yo siempre me la había imaginado rasurada
a pesar de la época.
Luego, más tarde, Sharon descruzó las piernas
y yo creí en el cielo así de golpe.
Lo peor de todo eran las palomitas
y los niños de la quinta fila,
Winona estaba demasiado flaca
y Kidman demasiado blanca
y yo me sabía de memoria
todos los diálogos de una historia del bronx
y quise ser Calogero y que tu fueras negra
para besarte mas allá de la pantalla.
Los de siempre seguían dando patadas
saltos, volteretas imposibles,
mostrando aquellos musculosos torsos
mientras tu suspirabas con los ojos abiertos como platos
y yo y mi monótono cuerpo
seguíamos temiéndole al verano y al desnudo.
Eras tú mi película favorita,
la actriz de mis sueños,
de los dormidos, de los despiertos
y de los que estaban por llegar
cuando te miraba todos los corderos
se quedaban en silencio.
Quizás era injusto que mientras el Titanic se iba a pique
y tú buscabas en tu bolso de flores
pañuelos para secarte las lágrimas,
yo pensaba en lo bien que te quedaba el pelo recogido,
que a tu vestido le sobraba un botón o quizás dos
y que Hollywood se estaba perdiendo mucho sin tus labios.
Por eso dejé de ir al cine cuando te fuiste,
porque olía a ti la fila y las butacas
y los besos de la última fila me preguntaban por ti.
Y la alfombra roja del salón
no volvió a ser la misma sin tus pies desnudos,
ni Sam quiso tocar una vez más
si allí no estabas tú para bailarnos,
ni el viento tuvo fuerza suficiente
para llevarse todos tus recuerdos.
Sin ti ya no me queda ni París cariño,
ni siquiera eso.
pd: todo esto lo escribí mientras miraba una foto de la Tamara
asi que completamente dedicado a ella...
pd2: no se si califica como regalo de cumpleaños ¬¬
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