Era conocida en todos los baños,
de todas las discotecas de la ciudad.
Yo la conocí en el jumbo,
en una cola que se me hizo corta.
Tenía un tres por dos en sonrisas
y mi felicidad en oferta.
No follamos hasta el cuarto día.
Parecíamos una postal sobre el amor
paseando abrazados por el parque.
Luego algún "amigo" me dijo de ella que tal,
algún conocido que cual,
incluso gente que no recordaba haber visto antes
se apiadaban sin pudor de mi persona.
Y aunque debí haberlos mandado a todos a la mierda,
prescindí de ella.
Como quien se quita una camisa,
o descarta un camino.
Hace un año que la busco
por todos los baños
de todas las discotecas de la ciudad
y aunque alguna vez he vuelto a verla
ya nunca más ,
ha vuelto a ser ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario