martes, 3 de junio de 2014

Que no quiero hablar de amor.

Que yo lo que quiero es garabatear poemas con mi lengua en tu espalda.

Y que al final se nos mezclen las silabas con la saliva.

Que se nos gasten los labios y enreden menos las palabras.

Que no quiero hablar de amor.

Ni de promesas.

 

Que quiero hacerte el amor a versos.

Desnudarte a miradas.

Comerte con las manos.

Que quiero el fin del mundo en tus ojos.

Que nos perdamos.

 

Que se te han deshecho las excusas en el filo de la falda.

Y he rozado tus caderas y buscas desesperada razones para no abandonar la cama.

Y de esas, no te preocupes, no me faltan.

 

Déjame que me abrigue con lo poco que nos queda.

Con los finales felices de las páginas revueltas.

Con los restos de otros poemas.

Y si te quedas, te lo prometo,

que empiezo contigo otra libreta.

 

Quédate esta noche y hablamos del futuro mañana

que hoy mi vista solo alcanza hasta dónde lance tu ropa interior...

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